Unos hombres que salieron a pasear en lancha auxiliaron a otra lancha a la que se le descompuso el motor.

Cuando iban remolcando la otra lancha los hombres a bordo de esta traían consigo unas cuantas cervezas,
así que les ofrecieron una a los rescatistas, la cual aceptaron gustosamente.

Para darles la cerveza tenían que lanzarla hasta la otra lancha y así fue como ocurrió un gracioso incidente