Antes de llevar el coche al taller, si tienes una simple abolladura por un pequeño golpe tras un descuido, prueba a repararlo con agua caliente y algo de paciencia.

Hay ocasiones en las que conduciendo o aparcando sufres un pequeño golpe ante el que, si la responsabilidad es tuya, no merece la pena llevar el coche al taller. Es una simple abolladura que no afecta al normal funcionamiento del vehículo, pero sí que deja un evidente rastro en su imagen exterior.

Por eso, si eres de los que prefieres 'guardar' el seguro para imprevistos de mayor factura, es hora de sacar al manitas que llevas dentro y convertirte en mecánico por unas horas. Eso sí, más que herramientas de taller, son necesarios utensilios de cocina. En concreto, un cazo y agua caliente.

Como se observa en el vídeo, gracias a la acción del agua caliente y con varios golpes sobre la zona en cuestión podemos presumir de nuevo de coche a 'estrenar'.
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Detrás de este 'truco' no se esconde la magia, sino más bien la ciencia. Aprovechando que el plástico es uno de los componentes básicos en algunas partes del vehículo, con agua caliente podemos moldearlas y recuperar su forma original.

Qué.es 19 de septiembre de 2015

Vídeo: Cmo reparar tu coche con agua caliente