La caída de pelo, también llamada alopecia, es un problema muy frecuente en la población que requiere un diagnóstico y adecuado tratamiento médico.


¿Qué tiene la calvicie que tanto asusta y atormenta a los que la padecen o a aquellos que la ven como una amenaza potencial? A pesar de ser una enfermedad que no provoca graves consecuencias físicas, la alopecia es uno de los problemas más comunes y demonizados de la actualidad. Esta patología que provoca la caída del pelo afecta a cerca del 50% de la población masculina mundial y al 10% de la femenina pero, ¿por qué la tememos tanto?

La caída del cabello es algo natural, ya que forma parte de su proceso de crecimiento y es necesario que el pelo caiga para que otros nuevos lo sustituyan. Sin embargo, el problema de la alopecia surge cuando esta regeneración no se produce al ritmo debido, provocando que los afectados pierdan el pelo de forma total o parcial. El crecimiento del pelo viene regulado por el sistema hormonal y la aparición de la alopecia suele estar relacionada con irregularidades en este. Situaciones de estrés, alteraciones hormonales derivadas de otras patologías, predisposiciones genéticas heredadas o el simple paso del tiempo suelen ser algunos de los motivos más comunes que provocan la aparición de la alopecia.

La sociedad de cada momento tiende a extender unos cánones de belleza que pasan a ser considerados como ideales por la población y hace que muchos intenten alcanzarlos, poniendo en riesgo su propia salud en muchas ocasiones. El peso corporal o el cabello son dos aspectos que suelen verse afectados por estos modelos impuestos. Personajes públicos como Bruce Willis o Vin Diesel han hecho de su calvicie un símbolo de identidad y han conseguido agitar el modelo de belleza masculino en favor de aquellos que sufren alopecia.

Estas inseguridades son un claro foco para que surjan tratamientos alternativos y elixires milagrosos, así como cantidades ingentes de rumores, que crean un rechazo y dan lugar a una pseudo-cultura en torno a la alopecia. Con el fin de romper algunas leyendas urbanas e iluminar el camino en torno a la alopecia, desvelamos algunas verdades y mentiras sobre la calvicie.

Entre 100 y 150 pelos al día

El crecimiento natural del cabello pasa por cuatro fases que comienzan con la anágena (crecimiento) y terminan con la exógena, cuando un nuevo cabello comienza a crecer y provoca la caída de los que ya están. Según varias investigaciones, como la llevada cabo por la revista Cleveland Clinic Journal of Medicine, lo normal es que cada día se pierdan entre 100 y 150 pelos debido precisamente a este proceso de crecimiento natural. Que se sobrepase este número puede suponer problemas de alopecia.

¿Y las mujeres?

Aunque la alopecia es más común en hombres, se estima que un 10% de la población femenina mundial se ve afectada. En su caso se caracteriza por un debilitamiento del folículo, lo que provoca una pérdida de densidad capilar y calvas que se suelen concentrar en la parte superior del cuero cabelludo. Rara vez conduce hasta una calvicie total y sus principales causas son los desajustes hormonales, derivados de la menopausia o las hepatopatías, y los factores hereditarios.

Grados de alopecia

La primera clasificación internacionalmente reconocida para la alopecia androgenética con patrón masculino fue ideada por James Hamilton en 1951 y diferenciaba hasta 8 grados de alopecia según su extensión y las zonas afectadas. Desde entonces, han surgido varias clasificaciones más que gradúan este problema centrándose tanto en hombres (escala de Norwood, escala de Bouhanna) como en mujeres (escala de Savin, escala de Ludwig, escala de Ebling y Roock).

Alopecia areata

Durante la segunda década del 2000, las barbas recuperaron el protagonismo perdido y se convirtieron en un elemento clave en el look de muchos hombres. Pero parece que no todos pueden tener esas barbas largas, espesas y brillantes e incluso muchos se encuentran con calvas. Este problema se conoce como alopecia areata y afecta al crecimiento del vello facial, ya sea de forma parcial o completa, formando redondeles.

Gorros y cascos

Hay quien dice que el uso de gorros y cascos ahoga el pelo, al igual que sucede con la gomina. Esto es falso, ya que estos productos solo afectan al aspecto estético del cabello y no al desarrollo del pelo en sí mismo.

Lavado

Otro tópico afirma que lavarse con frecuencia el cabello puede ocasionar una mayor pérdida de pelo. Se trata de otro mito, ya que el champú no penetra hasta la raíz del cuero cabelludo. Por tanto, el lavado diario no provoca su caída. De la misma forma, el champú de caballo no tiene ningún efecto beneficioso sobre la caída de pelo.

Solo cirugía

Aunque existe la creencia de que el único remedio contra la alopecia es la cirugía, esta es una afirmación falsa. Existen diversos tratamientos en función del tipo de alopecia que sufra la persona.

Corte de pelo

Mucha gente piensa que hay que cortarse el pelo de vez en cuando para que crezca con más fuerza. En realidad no es así ya que el crecimiento del pelo tiene lugar al nivel de la raíz del folículo, debajo de la piel del cuero cabelludo, por lo que la frecuencia del corte no influye en este proceso.

Cuestión de genes

La alopecia andrógena viene determinada en parte por la genética, por lo que el tener antecedentes familiares hace que sea más frecuente el desarrollo de la afección. Sin embargo, hay otros factores que influyen en la alopecia, por lo que el tener un padre o abuelo calvos no implica que necesariamente una persona lo vaya a ser en el futuro.

Tratamiento láser

Aunque muchas clínicas ofrezcan este tipo de tratamientos, no existen evidencias para avalar el uso del láser o mesoterapia como tratamiento de la alopecia androgénica.

Valoración médica

No hay que considerar la calvicie como un problema estético que no requiere la asistencia a un dermatólogo. Se trata de un problema que necesita ser revisado y, en muchos casos, existen tratamientos efectivos contra la misma.

Tratamientos

Existen varios tipos de alopecia y, dependiendo del tipo y las causas, diversos tratamientos. Para saber cuál es el más adecuado para cada tipo de alopecia lo mejor es consultar al dermatólogo. Algunos de los tratamientos más comunes a nivel mundial son el finasteride, el dutasteride o el minoxidil en loción.

Seguridad

Según informa la Academia Española de Dermatología y Venereología, el finasteride es un tratamiento seguro. Además, la dosis necesaria para tratar la alopecia es tan baja que los efectos adversos son mínimos.

Aporte vitamínico

No existen evidencias científicas de que el uso de suplementos vitamínicos actúe contra la alopecia. Lo mejor, si se quiere acabar con la alopecia, es acudir a un especialista dermatólogo que diagnostique cada caso y aplique el tratamiento correcto.

El ambientador de sándalo

En septiembre de 2018, un equipo de investigadores alemanes descubrió que el ambientador de sándalo sintético actuaba como método contra la alopecia. La revista Nature explicaba cómo la loción artificial, (la natural no produjo los mismos resultados), activaba el receptor olfativo OR2AT4 que se encuentra en la piel y que estimulaba la formación de pelo en los folículos. Aunque se continúa con las investigaciones, es la primera vez que un producto contra la alopecia cuenta con el respaldo de la ciencia.

muyinteresante.es / Daniel Delgado, mayo 2019

Verdades y mentiras sobre la calvicie