El Ayuntamiento de Valencia realizará un censo de alimentadores de gatos y facilitará a cada voluntario
un carné nominativo como fórmula para poder controlar a los más de 12.500 gatos que se calcula que viven en la ciudad.
Se pretende controlar las 500 colonias felinas y favorecer la convivencia con los ciudadanos.

Juan Carlos Peral, responsable municipal de las colonias felinas de la ciudad y de la protectora Modepran,
explicaba que llevaban años intentando conseguir una mejora como esta para los gatos
de Valencia y mejorar así las relaciones con los vecinos.



Con el protocolo conocido como “Plan Colonial Felino de Valencia” se establece en que sitios de la ciudad
puede haber colonias y que características deben tener para que estén controladas.
Habrá un control sanitario y una esterilización de las hembras.

El plan contempla conceder un nuevo carné nominativo por un año y renovable para elaborar un censo de alimentadores
que “asuman por escrito” compromisos como dar de comer pienso seco en recipientes adecuados y en lugares
establecidos alejados de colegios, hospitales o monumentos públicos.

“Tan solo en el caso de los cachorros o dispensación de medicamentos y medidas anticonceptivas
se permitirá la comida húmeda”, comentaba Peral.

Después de pasar un proceso de selección, a los voluntarios se les asignará una o varias colonias y entre otras funciones
deberán encargarse de alimentar a los animales, que los gatos tengan acceso permanente a los recipientes de bebida,
que los puntos de alimentación tengan el mínimo impacto visual y mantener limpia la zona.