Se ha logrado en ratones, pero el resultado de un estudio del Instituto Salk (EE.UU.) puede ser un gran paso para el tratamiento de la diabetes, una de las epidemias del siglo XXI. Los investigadores han logrado ‘curar la diabetes’ en ratones diabéticos inducida por la dieta, el equivalente de la diabetes tipo 2 en los seres humanos, gracias a un única inyección de la proteína FGF1 proteína. Según su trabajo que se publica hoy en «Nature», una sola inyección es suficiente para restablecer los niveles de azúcar en la sangre a un nivel saludable durante más de dos días. El hallazgo podría conducir a una nueva generación de medicamentos más eficaces y seguros para la diabetes.

Además los investigadores han visto que el tratamiento con la proteína no se limita a mantener el azúcar en la sangre bajo control, sino que también revierte la insensibilidad a la insulina, la causa fisiológica subyacente de la diabetes. Y también muy importante, reconoce Ronald M. Evans, director del Laboratorio de Expresión Genética de Salk, la terapia no presenta los efectos secundarios habituales en la mayoría de los tratamientos para la diabetes actuales.

La diabetes tipo 2 se ha convertido en una pandemia mundial. La Federación Internacional de Diabetes (IDF, siglas en inglés) calcula que 366 millones de personas son diabéticas, de los que la mitad están sin diagnosticar, pero para 2030 serán 550 millones. La prevalencia en España para la población entre los 30 y los 65 años se estima en el 12%, aunque es superior en algunas comunidades, como la canaria. De hecho es, junto con las enfermedades respiratorias crónicas, el cáncer y las cardiovasculares, una de las prioridades en la Estrategia Mundial de la OMS para la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles. Al ser una enfermedad crónica, la diabetes puede causar problemas graves de salud y no tiene cura específica. Afortunadamente se puede controlar a través de una combinación de dieta, ejercicio y medicamentos.

Los actuales fármacos para la diabetes tienen como objetivo aumentar los niveles de insulina y revertir la resistencia a la insulina a través de cambios en los niveles de expresión de gene. Pero algunos de estos medicamentos pueden causar que los niveles de glucosa disminuyan demasiado lo que causa hipoglucemia u otros efectos secundarios.


Salk Institute for Biological Studies / El grupo de investigación de Evans

Ya en 2012 el equipo de Evans descubrió que el factor de crecimiento tenía una función oculta: ayudaba al organismo en su respuesta a la insulina. Los investigadores vieron que la diabetes progresaba más rápido en aquellos ratones que carecían del factor de crecimiento FGF1 cuando se alimentaban con una dieta alta en grasas; dicho hallazgo sugiere que FGF1 tiene un papel clave en la gestión de los niveles de glucosa en sangre. Esto les llevó a preguntarse si el administrar FGF1 extra a los ratones diabéticos podría afectar a los síntomas de la enfermedad.

Una única dosis

Y eso fue lo que hicieron. Inocularon una única dosis de FGF1 en un grupo de ratones obesos con diabetes para evaluar el impacto potencial de la proteína en el metabolismo. Y se sorprendieron con los resultados: con una sola dosis, los niveles de azúcar en la sangre se redujeron rápidamente a cifras normales en todos los ratones diabéticos. «Muchos estudios anteriores que habían inyectado FGF1 no había logrado resultados en ratones sanos», explica Michael Downes. «Sin embargo, cuando se inyecta en un ratón diabético, se produce una mejoría importante en los niveles glucosa».

Los investigadores además ha visto que el tratamiento con FGF1 tiene una serie de ventajas sobre algunos medicamentos para la diabetes. Incluso a altas dosis no desencadena efectos secundarios como el aumento de peso u alteraciones cardíacas o hepáticas o hipoglucemia, un factor de riesgo asociado con muchos agentes reductores de la glucosa. En cambio, las inyecciones restauran la capacidad del organismo para regular de forma natural los niveles de insulina y el azúcar en la sangre.

Aunque todavía se desconoce el mecanismo preciso de FGF1, el grupo de Evans ha descubierto que la capacidad de la proteína para estimular el crecimiento es independiente de su efecto sobre la glucosa, con lo que la proteína está un paso más cerca para uso terapéutico. «Hay muchas preguntas que surgen de este trabajo, pero abre las puertas de ‘par en par’ para un nueva vía para tratar la diabetes», asegura.

«Queremos trasladar estos resultados a los pacientes mediante el desarrollo de una nueva generación de variantes FGF1 que afecten exclusivamente a la glucosa y no al crecimiento celular. Si podemos encontrar la variante perfecta, tendremos en nuestras manos una nueva herramienta muy eficaz para el control de la glucosa». Su paso siguiente es diseñar un estudio en humanos.

Abc.es 16/07/2014