Cuando Rosemary Field, de 72 años de edad, se despertó en su casa de Bristol (Reino Unido) por la mañana temprano
debido a que su perra Barbie estaba lamiendo su cara, primeramente le dijo que se volviera a dormir.
Sin embargo, la perra no dejó de llamar la atención de la mujer y cuando volvió a abrir los ojos
se dio cuenta de que la cama estaba ardiendo.

Una lámpara se había caído sobre la cama en mitad de la noche y el fuego se empezó
a extender por la alfombra y por la cama de la señora Field.
Su jack russell terrier corrió rápidamente hacia la cama de la anciana, que sufre de diabetes,
y empezó a lamer su cara para intentar despertarla.

“Generalmente duerme en mi cama pero cuando empezó a lamerme la cara tan temprano me enfadé un poco”.
“No fue hasta que me desperte más y me di cuenta de que la cama estaba en llamas”, comentaba Field.



La señora Field intentó echar agua en la cama, pero debido a su falta de visión y a la gran cantidad de humo
que había en la habitación no pudo hacer mucho.
Finalmente agarró a Barbie y a sus otros animales domésticos, los llevó a un lugar seguro y pidió ayuda.

Al cabo de un rato los bomberos llegaron y acabaron de extinguir el incendio.
Según comentaban los bomberos, sin la acción del perro ahora mismo estarían hablando de una víctima mortal.
“Los bomberos me dijeron que era muy afortunada de que Barbie me hubiera despertado”, comentaba Field,
quién añadía que nada podría pagar lo que hizo Barbie.