Muyinteresante.es 19/04/13

Según la visión tradicional, las invasiones bárbaras fueron la causa del derrumbe del Imperio Romano. Sin embargo, una nueva corriente de estudiosos del pasado, los cliodinámicos, explican los procesos en base a datos estadísticos. Por ejemplo, fijándose en los índices de asentamientos rurales en la regiones occidentales del imperio, que cayeron fuertemente entre los años 250 y 300, lo que sugiere una disminución de la actividad agrícola. Algo similar ocurrió un poco más tarde con las prospecciones mineras: a partir del año 350 empezaron a decaer para alcanzar en el 400 “su nivel más bajo de todos los tiempos”.

El historiador australiano David Baker exhuma datos como que en las posesiones británicas de Roma solo se mantuvo uno de cada diez puntos de extracción de hierro. Y en Hispania, de las 173 minas que funcionaban a principios del siglo IV se pasaría a solo 21 a finales de esa centuria. Todo esto apunta a que fueron las causas socioeconómicas las que precipitaron en realidad el declive.