Una madre de Braintree (Reino Unido) perdió la visión en su ojo izquierdo tras sufrir una rara infección,
según ella, causada por una lente de contacto.




Jacqui Stone sufrió unas 22 operaciones y estuvo más de 17 semanas en el hospital después de usar
una lente de contacto desechable de una marca muy popular.
Los médicos tuvieron que extirparle el ojo debido a los temores de que la infección afectara a su cerebro.

“Ellos intentaron salvar mi ojo, pero el hongo había crecido demasiado”. “Me habría matado.
Me aterroriza pensar que el hongo puede volver”, explicaba Stone, de 42 años de edad.

La mujer compró las lentes de contacto “Focus Dailies All-Day Comfort Lenses” en una página web británica
en el mes de mayo para intentar ver mejor la pizarra digital del colegio en el que da clases.

a mujer lleva usando lentes de contacto durante 20 años y siempre toma muchas precauciones al ponerse las lentes.
Después de ponérselas la mujer empezó a sentirse mal y decidió tirarlas.
Al día siguiente notaba la visión rara en uno de sus ojos y el dolor era cada vez más fuerte.

Stone se trasladó al hospital después de dos días cuando el dolor ya era insoportable.
Le dieron unas gotas y la enviaron a casa ese mismo día. A las 24 horas volvió
al hospital después de sufrir de nuevo un dolor insoportable.

Fue enviada a un hospital de Londres pero su estado seguía empeorando.
En junio, la señora Stone estuvo haciendo visitas diarias al hospital a causa de su dolor.

El 21 de junio fue trasladada al hospital de Addenbrooke de Cambridge, donde le diagnosticaron
que la causa de su infección era el hongo Fusarium. Se sometió a 22 procedimientos para salvar su ojo,
incluyendo dos trasplantes de córnea, pero el hongo ya estaba demasiado arraigado.

Actualmente Stone lleva una prótesis temporal y ha decidido demandar a Alcon UK,
fabricante de las lentes de contacto Focus Dailies.
También demandará al Hospital de Broomfield y al Hospital Moorfields por negligencia clínica.