Lauren Harry, una mujer de 20 años de edad que vive en Wrexham (Gales), padece un problema
que al estornudar hace que su hombro se disloque. Una simple tos o una sacudida mientras
conduce por encima de un badén pueden dislocar sus hombros.

Lauren explica que sus hombros se le pueden dislocar unas diez veces al día.
Los médicos creen que tiene el síndrome de Ehlers-Danlos, una condición genética que significa
que su colágeno es demasiado débil para mantener sus extremidades en su lugar.

La mujer tuvo sus primeros dolores a los 11 años de edad, pero en esa época le dijeron que eran dolores debido al crecimiento.
A los 15 años se cayó de sus muletas y se lesionó el hombro.
Desde entonces, los hombros y otras articulaciones como las rodillas y los dedos se le dislocan regularmente.



A pesar de la cirugía que le han realizado en cinco ocasiones, su problema persiste.
“Mis hombros se dislocan en torno a 10 veces al día cada uno, incluso si toso, estornudo o paso por un badén”.
“El otro día en el trabajo abrí la puerta de incendios y me disloqué todos los dedos“.
“He tenido algunas operaciones que me han fijado los huesos durante un tiempo, pero no más de nueve meses”,
comentaba Lauren.

Lauren no se ha hecho todavía la prueba de Ehlers-Danlos, pero actualmente está buscando financiamiento
para un tratamiento especializado en el “Royal National Orthopaedic Hospital” en Stanmore (Reino Unido).