Sus coordenadas en el cielo son: 20 h 23 m 30,95 s +20º 46' 5,6”
Abc.es21/08/13

Una posible estrella nova, ya que aún está en estudio por los científicos, ha aparecido en el cielo, descubierta por el astrónomo japonés Koichi Itagaki el 14 de agosto con un telescopio de 18 cm. El nombre de esta nova es J20233073+2046041.

La estrella pudo ser de magnitud 17 o superior ya que fotografías realizadas un día antes de la explosión que recogía estrellas hasta la magnitud 17, no detectaron la estrella nova. Para ver estrellas de magnitud 17 (la magnitud es el brillo de la estrella) hace falta telescopios muy potentes. Si hubiera sido de magnitud 17, antes de estallar, la intensidad lumínica de la estrella en un solo día habría ascendido 10.000 veces.

La estrella nova fue descubierta con magnitud 6,8 no visible a simple vista, pero pronto alcanzó la magnitud 4,3 el día 16 de Agosto, es decir, visible a simple vista.
Cambios en la estrella

Una estrella nova, suele estar compuesta de dos estrellas, una gigante roja y una enana blanca muy masiva del tamaño de la Tierra. Antes esta enana blanca era del tamaño del Sol o incluso 1,4 veces más masiva, pero al morir, la estrella se hizo un millón de veces más pequeña que el Sol, por lo que su densidad suele ser un millón de veces superior al Sol, así que se trata de un tipo de estrellas muy densas. La fuerza de gravedad de la enana blanca, sustrae las capas superficiales de la gigante roja, rodeándose la enana blanca de hidrógeno y helio de su compañera.

Estos elementos que caen sobre la enana blanca que está compuesta básicamente de carbono y oxígeno, son comprimidos en la superficie de esta estrella por su extraordinaria fuerza de gravedad. La temperatura de una enana blanca en la superficie es escalofriante, algunas como la enana blanca KPD 0005+5106, alcanzan los 200.000º. En la superficie del Sol se alcanzan “solo” 6.500º.

Cuando el hidrógeno y el helio que son absorbidos por la enana blanca, caen sobre su superficie, son aplastados por la intensa gravedad y calentados, transformándose en otros elementos químicos más pesados, lo que provoca una extraordinaria explosión en la superficie de la enana blanca y puede ser 100.000 veces más brillante que el Sol, incluso puede repetirse a lo lago de la vida de ambas estrellas en muchas ocasiones.

Esto es lo que estamos viendo en el cielo en estos momentos. La luz aumenta de brillo, pero no suele durar muchos días, por lo que es aconsejable verlo cuanto antes. El uso de prismáticos es fundamental para verla, ya que aunque es visible a simple vista, estaría ahora mismo al límite de la visibilidad.

Es uno de los acontecimientos más potentes que se pueden dar en una galaxia y no demasiado común en el firmamento. Tras las explosiones de estrellas supernovas, están las explosiones de las novas. Astrónomos han calculado que la velocidad con la que han sido lanzadas las capas superficiales de esta nova, es superior a los 7 millones de km/h.

Se localiza entre las pequeñas constelaciones del Delfín y La flecha, precisamente la punta de la flecha de esta última constelación apunta a la nova. Se puede fotografiar fácilmente. Tengamos en cuenta las condiciones de visibilidad. Hay que alejarse de las luces de las grandes ciudades, emplear un mapa celeste y apuntar correctamente hacia la zona.

Sus coordenadas en el cielo son: 20 h 23 m 30,95 s +20º 46' 5,6”