Vista microscópica de la cabeza del Alalcomenaeus, realizada con una técnica que revela la distribución de los elementos químicos en el fósil

Un equipo internacional de investigadores, dirigido por paleontólogos de la Universidad de Arizona en EE.UU., ha descubierto, prácticamente intacto, el sistema nervioso más antiguo jamás descrito. Pertenece a una pequeña criatura de 3 cm de longitud, con protuberancias como tijeras o garras en la cabeza, emparentada con las arañas y escorpiones actuales, que nadaba o se arrastraba por los océanos hace 520 millones de años. El fósil, hallado en el yacimiento de Chengjiang, cerca de la ciudad de Kunming, en el suroeste de China, incluye el cerebro y los tejidos nerviosos asociados con los ojos y con los primeros ocho de los once segmentos del tronco de este ser extinto.

El animal extinto que los investigadores de Japón, China, EE.UU. y Reino Unido han dado a conocer en la revista Nature pertenece a un grupo conocido como los artrópodos «gran apéndice», los megacheira (grandes manos, en griego), relacionados con las actuales arañas, escorpiones, ciempiés, milpiés, insectos y cangrejos, y que destacaban por los temibles apéndices con forma de garras o tenazas que sobresalían de la cabeza.

La aparición del fósil, según los autores, resuelve el misterio de cómo este grupo se inscribe en el árbol de la vida. «Ahora sabemos que estos animales tenían un sistema nervioso central muy similar al de los cangrejos de herradura y los escorpiones actuales», afirma el autor principal del estudio, Nicholas Strausfeld, de la Universidad de Arizona. «Esto significa que los antepasados de las arañas y su familia vivieron 'codo con codo' con los antepasados de los crustáceos en el Cámbrico inferior».

La criatura pertenece al género extinto de los Alalcomenaeus. Los animales de este grupo tenían un cuerpo alargado y segmentado, equipado con una docena de pares de apéndices corporales que permitían al animal nadar o arrastrarse. Todos mostraban un par de apéndices largos como tijeras adjuntos a la cabeza, probablemente para agarrar o con fines sensoriales, que les dio su nombre colectivo.


Sistemas nerviosos del Alalcomenaeus, una larva de cangrejo de herradura y escorpión

El cerebro, al detalle

Uno de los debates sobre la evolución de los insectos, arañas y otros tipos de artrópodos es cómo los diferentes segmentos de la cabeza se alinean en los diferentes grupos. Cuando los apéndices como antenas, garras o patas son diferentes, los científicos creen que echar un vistazo al sistema nervioso resulta la mejor manera de entender a qué segmentos pertenece cada apéndice y entonces saber cómo cada grupo divergió de un ancestro común.

El equipo analizó el fósil mediante la aplicación de diferentes técnicas de formación y procesamiento de imágenes, como tomografía computarizada para reconstruir la muestra en 3D y un barrido láser para mapear la distribución de sus elementos químicos. «Es muy emocionante utilizar nuevas técnicas para revelar un sistema nervioso central completo tan antiguo, y con tanto detalle. Esta investigación ayudará a abrir más posibilidades en el campo relativamente nuevo que llamamos neuropaleontología», afirma el paleontolólogo Xiaoya Ma, coautor del estudio.


Fósil de un Leanchoilia illecebrosa, que muestra sus grandes apéndices. Esta especie es un pariente cercano del raro Alalcomenaeus

El fósil muestra las características típicas de los cerebros que se encuentran en escorpiones y arañas: Tres grupos de células nerviosas conocidas como ganglios fusionados juntos como un cerebro también fusionado con algunos de los ganglios del cuerpo del animal. Esto difiere de los crustáceos, en los que los ganglios están más separados y conectados por largos nervios, como los peldaños de una escalera de cuerda.

Abc.es 16/10/13