El hallazgo de cuatro grandes gigantes de gas, del tamaño de Júpiter y Saturno, en un sistema solar muy joven, no se corresponde con lo que creemos saber sobre la formación de los planetas.


Recreación artística del sitema de CI Tau - Amanda Smith, Institute of Astronomy

El sistema CI Tau, a unos 500 años luz de la Tierra, trae de cabeza a los astrónomos desde 2016. Ese año, un equipo de investigadores anunció el hallazgo de un planeta once veces más masivo que Júpiter en órbita alrededor de su estrella. El problema es que esta apenas tiene dos millones de años –de hecho, es tan joven que aún retiene parte del disco circunestelar de gas, hielo y polvo que caracteriza a los sistemas en formación–, mientras que la hipótesis más extendida entre los expertos en ciencias planetarias sostiene que los mundos como el que fue localizado tardan al menos diez millones de años en consolidarse.

¿Desconcertante? Pues bien, ahora, otro grupo internacional de científicos, coordinado por físicos del Instituto de Astronomía, en Cambridge, en el Reino Unido, señala en un nuevo estudio que en torno a CI Tau no solo hay uno, sino al menos cuatro de estos gigantes de gas. Es más, están tan separados entre sí, que su detección ha establecido un nuevo récord en este sentido: el planeta más alejado de la estrella se encuentra mil veces más lejos de esta que el más próximo a ella; este se halla a la misma distancia que Mercurio del Sol.

Todo en CI Tau parece chocar con los actuales modelos de formación planetaria. Hasta tal punto es así, que los responsables de este trabajo se preguntan si nos encontramos ante un caso único o si, por el contrario, su descubrimiento contribuirá a aclarar un asunto que debaten los expertos desde hace tiempo: el mecanismo por el cuál se forman los sistemas que contienen planetas del tipo Júpiter caliente –se calcula que el 1% de las estrellas los albergan–, esto es, gigantes de gas que orbitan muy cerca de su estrella. Precisamente por ello, la propia presencia de estos objetos es intrigante, ya que, como poco, es dudoso que hayan podido constituirse in situ.

Misterio tras misterio

En un ensayo publicado en la revista The Astrophysical Journal Letters, los investigadores, entre los que se encuentra Cathie Clarke, una autoridad en exoplanetas de la citada institución británica, señalan que los datos aportados por el observatorio ALMA, en Chile, permitieron determinar que en el disco circunestelar en torno a CI Tau había unas distintivas muescas que revelaban la existencia de los tres mundos ahora descubiertos. Los dos más alejados poseen masas similares a la de Saturno, mientras que la del nuevo que sigue una órbita más cerrada se asemeja a la de Júpiter.

“De momento, es imposible saber con certeza si la extraña arquitectura planetaria de CI Tau es lo habitual en los sistemas con mundos del tipo Júpiter caliente. Esto se debe a que el fenómeno que nos permitió localizar los tres nuevos planetas no puede darse en los sistemas más antiguos, en los que ya no está presente el disco protoplanetario”, indica Clarke. Así, no está claro cómo se han formado los planetas recientemente descubiertos, si han provocado de algún modo que el que se encuentra más cerca de la estrella ocupe justo ese lugar o si se trata de un proceso normal en este tipo de sistemas.

muyinteresante.es / Abraham Alonso, octubre 2018


Un sistema solar que desafía a los astrónomos