Desde luego es todo un ejemplo el que dio Mark James, un oficial de policía de tráfico,
mientras estaba persiguiendo a un hombre que había excedido el límite de velocidad en Portland (EEUU).

Al comprobar la infracción del conductor, el agente emprendió una persecución a toda velocidad
detrás del vehículo infractor hasta que de repente vio algo en mitad de la carretera.
Se trataba de un grupo de patitos por lo que el agente, nada más verlos,
decidió parar su vehículo y ponerlos a salvo.