Representación artística del sistema estelar cuádruple 30 Ari. Karen Teramura/UH IFA

Accede al artículo original espacioprofundo.es/2015/03/05/un-planeta-cuatro-estrellas/ © Espacio Profundo

Imagínate un mundo como el de Tatooine, en su horizonte se elevan dos soles que proporcionan a este hipotético planeta un paisaje completamente alienígena, pues ahora imagínate que en ese mismo horizonte se elevan no dos sino cuatro soles, la imagen debería ser, cuanto menos espectacular.

Hasta hace poco no sabíamos si realmente se podrían llegar a formar planetas en sistemas solares binarios, pensábamos que los sistemas planetarios serian más parecidos al nuestro, con una única estrella central que domina los cielos, pero en realidad estábamos en un error y ahora sabemos que los planetas pueden llegar a formarse en órbitas estables junto a dos o más estrellas.

Pero un nuevo descubrimiento ha elevado esta concepción a un nivel que pocos podrían haber imaginado. En esta ocasión se ha hallado un planeta en un sistema estelar cuádruple.

Aunque en realidad ya se conocía la existencia de este lejano mundo, pero pensábamos que tan solo eran tres las estrellas que se encontraban es este peculiar sistema. Aunque en realidad este es el segundo planeta junto a cuatro soles descubierto hasta el momento, el primero de ellos, KIC 4862625, fue descubierto en 2013.

Así, el descubrimiento de esta estrella, una pequeña enana roja, en este sistema cuádruple, la cual se encuentra situada a unas 23 UA del planeta, sugiere que los planetas en sistemas estelares cuádruples podrían ser menos raros de lo que podríamos llegar a pensar, de hecho, investigaciones recientes han demostrado que este tipo de sistemas estelares, que por lo general muestran cuna configuración en la que dos estrellas se encuentran muy alejadas la una de la otra, es en sí mismos más común de lo que creíamos anteriormente.

Sin embargo, y pese a la escasa distancia que separa la nueva estrella del planeta, esta no parece haber influido en la órbita del gigante gaseoso que se mantiene en una órbita aparentemente estable y lo suficientemente alejada de la estrella principal como para evitar convertirse en un Júpiter caliente.

El sistema planetario de cuatro estrellas recién descubierto, llamado 30 Ari, se encuentra 136 años luz de distancia en la constelación de Aries, aunque el paisaje que mencione al principio no podríamos verlo nunca ya que este mundo es en realidad un gigante gaseoso con una masa 10 veces superior a la de Júpiter, cerca del límite teórico que diferencia de los planetas gaseosos de las enanas marrones, unas 13 masas jovianas. Este mundo tarda 335 días en completar una órbita alrededor de su estrella principal.


Este diagrama ilustra el sistema estelar cuádruple 30 Ari. En el encontramos dos parejas de estrellas, 30 Ari B y 30 Ari A, y un planeta gigante gaseoso, en rojo, que orbita una de las estrellas de la pareja 30 Ari B. Las nuevas observaciones identificaron la presencia de una cuarta estrella en el sistema, en verde, las otras tres estrellas y el planeta ya se conocían con anterioridad. Las órbitas mostradas son sólo una aproximación y en realidad no son tan circulares como aparecen en el diagrama. NASA/JPL-Caltech

Junto a esta estrella encontramos otro sol relativamente cerca de ella, una estrella a la que el planeta no orbita, pero ambas están ligadas gravitacionalmente la una a la otra. Pero a la vez, esta pareja de estrellas se encuentra ligada a otra pareja de estrellas que se encuentran situadas a unas 1670 unidades astronómicas de distancia, lo que obliga a este sistema a orbitar alrededor de un centro de masas en común.

Pero aunque difícilmente podría existir vida en este planeta, si fuese posible ver su firmamento desde la superficie del planeta o de una de sus hipotéticas lunas veríamos como dos soles se alzan en el horizonte junto a una estrella muy brillante, la cual serian incluso visible durante el día, pero si contases un telescopio descubrirías que esa estrella es en realidad un sistema estelar binario.

En los últimos años se han hallado docenas de planetas situados en sistemas binarios o incluso en sistemas con tres estrellas, por lo que encontrar mundos junto a múltiples estrellas ya no es una sorpresa, sobre todo si tenemos en cuenta que los sistemas estelares binarios son los más comunes de la galaxia.

Pero durante este estudio también encontraron otro planeta en un sistema estelar con tres estrellas, HD 2638. Este mundo es también un gigante gaseoso, un Júpiter caliente que se encuentra en la órbita de su estrella principal y que tarda apenas tres días en completar una órbita. La segunda estrella de este sistema se encuentra a tan solo 0,7 años luz de distancia de la estrella principal. Pero el reciente descubrimiento señala la presencia de una tercera estrella a tan solo 28 UA de la estrella principal, lo suficientemente cerca como para haber influido en la formación del gigante gaseoso y haber alterado su órbita, lanzándolo hacia el interior del sistema.

espacioprofundo.es 05/03/15

Un planeta, cuatro estrellas