No se sabe si se trató de pura casualidad o es que el perro siguió su instinto animal Honey eligió la casa
de la derecha para subir y pedir ayuda.
El perro herido con una bala en la cabeza vagó hasta la casa de Jay Gunn, un trabajador de un refugio de perros que salvó su vida.

Gunn trabaja en un refugio de Virginia (EEUU) y gracias a su rápida actuación el perro ha sobrevivido.
Honey es una perra mezcla de labrador y desgraciadamente todavía se desconoce quien le disparó.



El perro fue trasladado a un veterinario de Yorktown pero no se le pudo extraer la bala de la cabeza y su pronóstico es incierto.
“Esto no fue un ataque defensivo”. “El perro fue disparado a quemarropa …. y el perro estaba mirando a su tirados cuando sucedió todo.
La bala rompió el hueso que tiene el animal entre los ojos”, explicaba Gunn.

A pesar de la herida de bala, Honey parece que estaba cuidada y tenía microchip, aunque no estaba registrada.
El personal está intentando localizar al veterinario que le puso el microchip para intentar localizar al dueño del animal.

Gunn espera encontrar a su familia, pero si no la encuentran y sobrevive ya hay muchas
personas que hacen cola para adoptar a la perra.
Es todo un misterio sobre quien fue el autor del disparo pero actualmente se está realizando una investigación
para intentar de esclarecer los hechos.