Una campaña de Facebook realizada para salvar la vida de un perro condenado a muerte dio un giro
inesperado cuando el oficial de policía Lars Bo Lomholt hizo algo más allá del deber y secuestró
al perro en la perrera donde se encontraba y la llevó a su casa para evitar que la sacrificaran.

El diario “The Copenhagen Post” informó de que Thor había sido secuestrado de la celda en la que se encontraba.
Al principio se creía que el secuestrador del perro era alguien disfrazado de policía pero más tarde se confirmó
que un agente de policía había decidido sacar al perro de su celda para evitar su muerte.



Thor había mordido a otro perro y este desarrolló una infección por lo que decidieron que Thor fuera sacrificado.
El oficial danés, Lars Bo Lomholt, no veía bien esta medida que decidió llevar al perro a un veterinario
y luego esconderlo en un lugar que no ha sido revelado.

El oficial Lars Bo Lumholt cree que será despedido la semana que viene.
Una petición para salvar su trabajo ha sido iniciada en Care2.
Thor permanece en un lugar seguro que nadie conoce.