La invisibilidad ya no pertenece en exclusiva al terreno de la ciencia ficción

La capa de invisibilidad ya no es cosa de ciencia ficción, si uno no es muy exigente. Es cierto, los científicos pueden ocultar objetos volviéndolos invisibles en diferentes rangos de luz, a veces con luz natural, en la mayoría de los casos con metamateriales, pero todavía no hay nadie que pueda emular a Harry Potter y desaparecer como por arte de magia. Dos investigadores canadienses han dado un paso más en esa dirección. Han fabricado una capa de invisibilidad que, según dicen, funciona, es delgada, escalable y adaptable a diferentes tipos y tamaños de objetos. Y lo han hecho de una forma completamente nueva. Para empezar, la han probado con éxito con ondas de radio, pero creen que funcionará de la misma forma con ondas de luz.

George Eleftheriades, ingeniero eléctrico de la Universidad de Toronto y el estudiante de doctorado Michael Selvanayagam han diseñado y probado un nuevo enfoque para la ocultación, rodeando un objeto con pequeñas antenas que irradian colectivamenteun campo electromagnético. El campo radiado anula cualquier onda de dispersión fuera del objeto encubierto. La investigación aparece publicada en la revista Physical Review X.

«Imagine de un buzón de correo en la calle», piden los investigadores. Cuando la luz golpea el buzón y rebota en los ojos, vemos el buzón. Cuando las ondas de radio golpean el buzón y regresan a un detector de radar, detectan el buzón. El nuevo sistema envuelve el buzón en una capa de diminutas antenas que irradian un campo fuera de la caja, anulando cualquier onda que rebote. De esta manera, el buzón se convierte en indetectable al radar.

«Hemos demostrado una manera diferente de hacerlo», asegura Eleftheriades. «Es muy simple: en vez de rodear lo que estás tratando de ocultar con una gruesa cáscara de metamaterial, lo rodeamos con una capa de pequeñas antenas, y esta capa irradia nuevamente un campo que anula los reflejos del objeto».


El experimento

Como una manta

El experimento hace desaparecer a los radares un cilindro de metal, pero el sistema se puede ampliar para encubrir objetos de mayor tamaño. Eleftheriades apunta que el lazo de antenas podría ser más fino que el actual, hasta convertirse en una especie de manta o de piel que rodee el objeto a ocultar. En efecto, como una auténtica capa de invisibilidad.

El trabajo para desarrollar una capa de invisibilidad funcional comenzó alrededor de 2006 pero los primeros sistemas eran necesariamente grandes y toscos. Si uno quisiera encubrir un coche, por ejemplo, en la práctica tendría que envolver completamente el vehículo en muchas capas de metamateriales para efectivamente hacer de «escudo» de la radiación electromagnética. «El tamaño y la falta de flexibilidad del enfoque hacen que sea imposible para los usos del mundo real», dicen los canadienses. A su juicio, los anteriores intentos de hacer capas finas no eran adaptables ni activos, y solo servían para pequeños objetos específicos.

Más allá de las aplicaciones obvias, como ocultar vehículos militares o la realización de las operaciones de vigilancia, la tecnología de camuflaje podría eliminar obstáculos: las estructuras de interrupción de las señales en estaciones celulares podrían ser encubiertas para permitir que las señales pasen libremente. El sistema también puede alterar la firma de un objeto encubierto, haciendo que parezca más grande, más pequeño, o incluso se mueva en el espacio.

Aunque en sus pruebas, los científicos han probado el dispositivo con ondas de radio, creen la misma tecnología que podría funcionar sin problemas con las ondas de luz.

Abc.es 13/11/13