Cuando Brandon Harker fue llamado para servir a su país en un despliegue de 8 meses en Afghanistán, no tenía a nadie que cuidara de Okley,
su perra labrador de 2 años de edad. Confió en un amigo para que cuidara de su querida compañera sin imaginar que su perro
no le esperaría a su regreso a casa. Okley fue vendida a través de una página web.

La pasada semana, Harker volvió de su viaje de servicio y esperaba reunirse con Okley, a quien había tenido desde que era tan sólo un cachorro.
Harker se puso en contacto con su “amigo” para recoger al perro y se enteró de que su supuesto amigo había vendido a su perro por internet.

El “amigo” de Harker no dio ninguna explicación de por qué se había deshecho de la mascota.
Sólo le dijo a los soldados que el perro había desaparecido.



Devastado, Harker utilizó las redes sociales para tratar de encontrar a su perro.
Puso un anuncio en la página web donde había sido vendido el perro intentando buscar información sobre Okley.
Los usuarios de la página contactaron con Harker para informarle de que vieron una “Venta” de un perro que se parecía a Okley
en un anuncio de perros publicado el pasado mes de febrero.

“Sólo estoy tratando de traerlo de vuelta desde que por error fue vendido sin mi permiso mientras estaba fuera en una misión”.
“Es desgarrador”, explicaba Harker.

El soldado que tiene su sede en la Base Conjunta Lewis-McChord, Washington, ha llamado a los veterinarios y refugios
locales para ver si alguien sabe algo de su perro.
Okley tiene microchip y la información está actualizada.

Harker espera que quien tenga a Okley vea el anuncio y lo devuelva a su legítimo propietario.