Un hombre decidió construir hace un tiempo el que hemos bautizado como “gimnasio casero ecológico“.
Poco a poco ha ido incorporando nuevos aparatos y como se puede ver no tiene nada que envidiar a los actuales gimnasios.

Todo está hecho a base de piedras, madera y cuerdas. La ventaja de este peculiar gimnasio es que no se necesita
energía eléctrica para ponerlo a funcionar, basta con que la persona tenga ganas de hacer un poco de deporte.

En el siguiente vídeo varias personas explican el funcionamiento de los diferentes
aparatos del particular gimnasio: