Espacioprofundo.es 16/05/13

Los agoreros tienen una nueva oportunidad para anunciar el fin del mundo ya que el próximo 31 de mayo se acercara a nosotros el asteroide 1998 QE2. Pero tranquilos, el punto más cercano a nuestro planeta que alcanzara esta roca espacial la situara a unos 5,8 millones kilómetros, unas 15 veces la distancia que nos separa de la Luna.

En realidad este asteroide no ofrece ningún interés especial a los astrónomos, salvo por la simple curiosidad no supone ningún peligro para nuestro planeta, pero sí que es un objetivo ideal para aquellos que se han metido en el campo de la astronomía por radar y que tienen acceso a un telescopio de radar de al metros 70 metros.

El asteroide 1998 QE2 es un objetivo ideal para el radar Goldstone o el de Arecibo “esperamos obtener una serie de imágenes de alta resolución que podrían revelar una gran cantidad de características de su superficie”, comento el astrónomo de radar Lanza Benner, investigador principal del radar Goldstone del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA “Siempre que un asteroide se acerca, ofrece una importante oportunidad científica para estudiarlo en detalle para entender su tamaño, forma, rotación, características de la superficie, y lo que pueden decirnos sobre su origen. También usamos las nuevas mediciones de radar de la distancia y la velocidad del asteroide para mejorar el cálculo de su órbita y calcular su movimiento en el futuro”.

La máxima aproximación del asteroide se producirá el 31 de mayo a las 20:59 UTC y será el momento en el que más se aproximara durante, al menos, los próximos dos siglos.

El asteroide 1998 QE2 fue descubierto el 19 de agosto de 1998, por el Instituto Tecnológico de Massachusetts.

Esta roca tiene un diámetro aproximado de unos 2,7 kilómetros, y la imagen lo compara con el tamaño que transatlántico Queen Elizabeth 2, por aquello de QE2.

Las imágenes que el radar de Goldstone podrían mostrarnos estructuras de hasta 3,75 metros de ancho, incluso aunque se encuentre a más de 6 millones de kilómetros.

“Es muy emocionante ver los detalles de este asteroide por primera vez”, comento Benner. ”Con el radar podemos transformar un objeto de un punto de luz a un mundo pequeño, con su propio conjunto único de características. En un sentido real, las imágenes de radar de asteroides cercanos a la Tierra es una forma fundamental de explorar toda una clase de objetos del sistema solar.”