Ambos satélites están a 400.000 kilómetros de distancia

El gigante gaseoso que es el planeta Saturno sigue girando perezosamente. Está rodeado por unos anillos que tienen una extensión de más de 110.000 kilómetros y que están compuestos por polvo microscópico y rocas de varios metros de longitud. Cuando la sustancia de los anillos se apelmaza, puede dar lugar a nuevos satélites que se incorporan a los 62 que ya tiene el planeta. Con el permiso del más grande de todos ellos, Titán, seis satélites medianos acompañan al coloso junto a otros 55 más pequeños.

La sonda Cassini, una nave que de dedica a «espiar» a Saturno, ha tomado una curiosa fotografía en la que se puede ver a uno de esos satélites medianos, Rea (una titánide, en la mitología), junto a uno de los más pequeños, Epitemeo (el hermano de Prometeo, en la mitología). Al fondo de la curiosa pareja, se puede ver la enorme extensión del sistema de anillos.

Aunque parezcan estar muy cerca, en el momento de la fotografía las dos lunas estaban separadas por unos 400.000 kilómetros de distancia, una cifra similar al espacio que hay entre la Luna y la Tierra (384.000 kilómetros).

Mientras que el pequeño satélite mide unos 113 kilómetros de diámetro, Rea llega a los 1.528 kilómetros (más o menos la mitad que la Luna, más o menos y mucho menos que los 12.742 kilómetros del diámetro terrestre). El gigante entre los satélites de Saturno, Titán, alcanza los 5,150 kilómetros de diámetro.

A pesar de su tamaño humilde, en comparación con la Tierra, Titán es un cuerpo importante. Es el segundo satélite más grande del Sistema Solar, detrás de Ganímedes, una luna de Júpiter. Además es el único satélite con una atmósfera estable y de entidad y en el que además se han descubierto elementos en estado líquido en la superficie. Por eso entre otras cosas, a pesar de tratarse de una roca cubierta de hielo, es uno de los candidatos para buscar vida más allá de la Tierra.

abc.es 12/08/2014