El sector del automóvil busca alternativas a los combustibles convencionales con el objetivo de cuidar el medio amiente. Últimamente, se habla mucho de los híbridos, los eléctricos e, incluso, del gas… Pero, ¿qué papel tendrá el hidrógeno en esta transformación del sector?

Los coches de hidrógeno, que funcionan a partir de la generación de electricidad a través de una pila de combustible, están cada vez más cerca de convertirse en una alternativa real a los vehículos diésel o de gasolina, como ya lo son los híbridos y eléctricos. De hecho, el Hyundai Nexo, que se ha convertido en el primer coche de hidrógeno matriculado en nuestro país, ya ha demostrado la madurez técnica necesaria, así como la suficiente viabilidad práctica, como para darle el visto bueno a esta solución tan sostenible. Y es que este tipo de automóviles no emiten CO2 a la atmósfera, sino que el agua es su única emisión, por lo que no resulta un peligro para la contaminación del aire.

El hidrógeno, incoloro e inodoro, es uno de los elementos más abundantes del universo. Y, aunque sea prácticamente inexistente en su forma molecular, lo cierto es que como compuesto lo hay en cantidades prácticamente incalculables. Entre sus compuestos, el más frecuente es el agua (H2O), gracias al cual funcionan estos vehículos, que cuentan con unos tanques de hidrógeno que mezclan dicho fas con oxígeno para generar la propulsión. El proceso resultante de mezclar oxígeno e hidrógeno se produce en la pila de combustible y genera energía eléctrica, además de agua. Mientras la electricidad resultante se almacena en las baterías para ir nutriendo el motor, el agua restante –en forma de vapor– se expulsa.

El primero, pero no el último

Como ya hemos comentado anteriormente, el Hyundai Nexo, un SUV de aspecto futurista, una increíble autonomía y los últimos asistentes de ayuda a la conducción, es el primer coche de pila de combustible que ya se vende en España. Es capaz de generar 163 CV de potencia y de pasar de 0 a 100 km/h en 9,7 segundos. Sin embargo, además de la firma surcoreana, hay otras que también están apostando por el hidrógeno. Una de ellas es Toyota, que lleva desde 2002 trabajando en este tipo de mecánicas, hasta la materialización del Mirai, una berlina con una autonomía de 500 km. Honda, por su parte, se convirtió en la primera marca en introducir un modelo de hidrógeno en el mercado, con su Clarity Fuel Cell, disponible en California. La japonesa Mazda también quiso probar con su RX8, que funcionaba tanto con gasolina como con hidrógeno, aunque finalmente no llegó a producción.

Las alemanas también apuestan por el hidrógeno

Como podemos observar, son los fabricantes asiáticos los que más evolucionados están en este aspecto. No obstante, se espera que próximamente algunas marcas alemanas también empiecen a avanzar en esta dirección. De hecho, Audi ha anunciado recientemente que presentará su primer coche de hidrógeno el próximo año, en 2020. BMW, por su parte, comenzará a vender un modelo de hidrógeno basado sobre el Serie 5 en unos años, concretamente en 2025.

Recordemos que la futura Ley de Cambio Climático y Transición Energética tiene como objetivo principal contar con un parque móvil compuesto solo por coches eléctricos y con motor de hidrógeno en 2050 (fecha en la que la Unión Europea tiene previsto alcanzar una economía libre de emisiones), siempre que éstos funcionen con tecnología 100% limpia.

muyinteresante.es / José Manuel González Torres, 13 agosto 2019

¿Tienen futuro los coches de hidrogeno en España?