Las actividades que se realizan durante el día y factores como la alimentación y el sueño provocan mal olor corporal. Siguiendo unos sencillos consejos, olerás bien todo el día

El olor corporal depende en gran medida de factores como la alimentación, el ejercicio físico o el tiempo que se pasa en la cama durmiendo. Las actividades que se realizan a lo largo del día (o la noche) provocan la alteración de ese olor y no precisamente por realizar un entrenamiento intensivo. Hay personas que simplemente desprenden un olor corporal más fuerte por el hecho de realizar sus tareas cotidianas.

El cuerpo tiene dos tipos de sudor y uno huele peor que el otro. El primero, lo producen las glándulas ecrinas y sirve para refrigerar el cuerpo en los momentos en que hacemos ejercicio, hace calor o cualquier otra situación en la que haya que regular la temperatura corporal. Se trata de un líquido con sales minerales que, en principio, no genera mal olor y se va evaporando. Es el que da, una vez evaporado, nuestro olor personal.

El segundo, es el que sale de las glándulas apocrinas de las axilas y hace que el olor sea más fuerte y desagradable. Esta secreción sirve de alimento para las bacterias que viven allí y son los residuos de las deposiciones de las bacterias lo que provoca el mal olor de la axila.

Consejos para oler bien

Para evitar este segundo, existen pequeños trucos que se pueden poner en práctica y con los que se puede llegar al final del día oliendo bien y sin que te juegue una mala pasada siendo perceptible para el resto de la gente.

Para empezar, una buena ducha es fundamental para la higiene corporal. Sin ella, es dificil mantener un buen olor corporal el resto del día. Junto a ella, hay que elegir un desodorante adecuado, ya sea en roll-on, barra, spray o crema. No hay una fórmula perfecta, pero debes comprobar que la mezcla de tu olor corporal con el del desodorante no provoque un olor mucho peor. El objetivo es que sea efectivo y lo neutralice.

También es importante asegurarse de que la ropa siempre huela bien mediante un correcto programa de lavado que incorpore detergente y suavizante. Es importante tender la ropa nada más terminar la lavadora y secarla al aire libre para que no coja olor a humedad. Para el calzado compra productos específicos y aplícalo antes de salir a la calle, ya que los pies son una de las principales fuentes de mal olor.

En cuanto a la alimentación, recuerda que eres lo que comes. Alimentos como las carnes rojas, los hidratos de carbono, el alcohol, la cebolla o el ajo pueden provocan parte de un mal olor corporal. Por salud y por higiene, es conveniente llevar una dieta saludable. Asimismo, es necesario beber agua suficiente para mantener hidratado el cuerpo ya que, de lo contrario, puede aparecer el mal aliento.

Una buena ducha y un desodorante adecuado son fundamentales para la higiene corporal

En cualquier caso, siempre puedes llevar soluciones portátiles en tu bolso o mochila como un envase pequeño de colonia, un desodorante o toallitas limpiadoras que siempre te pueden ayudar en casos de necesidad. Mejor ser precavido para tener el mal olor a raya.

elconfidencial.com / 17 noviembre 2022

¿Te preocupa tu olor corporal? Sigue estos consejos y olerás bien todo el día