'La grande bellezza' es un film que compite por la Palma de Oro, ha sido comparado con 'La dolce vita' de Fellini

Una de las ciudades más bonitas y decadentes del mundo Roma, sirve de maravilloso escenario a Paolo Sorrentino
para situar una historia de personajes extraños y vacíos, liderados por un estupendo Toni Servillo,
con la que el director compite en Cannes 2013 y que solo busca "mostrar una pobreza" moral.

Así lo explicó hoy en rueda de prensa Sorrentino, un tanto incómodo con las continuas preguntas sobre las similitudes
de su filme La grande bellezza con La dolce vita, de Federico Fellini.

"No creo que haya una relación" entre la época en la que se sitúa La grande bellezza
con la que mostraba Fellini en su película.

Pero, agregó: "he interiorizado el cine de todos los realizadores que me gustan" y "mi película trata algunos asuntos parecidos",
pero "no tiene nada que ver".

"He tratado de no imitar al gran cine italiano, hubiera sido un error inútil hacer como que ese cine
no ha existido y creo que forzosamente ha influenciado a toda la generación actual de directores italianos", matizó.

Por su parte, Servillo resaltó que el lenguaje de Sorrentino "hace referencia a los maestros que le han precedido"
pero, mientras La dolce vita muestra a una Italia con esperanza y entusiasta,
La grande belleza se centra en "gente que vive con frivolidad" en una ciudad
"que simboliza las ocasiones perdidas" y todo ello con un tono melancólico.

La grande bellezza acompaña a Jep Gambardella en su quehacer diario por Roma, en sus citas de trabajo,
las entrevistas que realiza y, sobre todo, las fiestas a las que acude o las que el organiza en su terraza, con vistas al Coliseo.

Sorrentino compite por la Palma de Oro de Cannes 2013.