Ciertamente, la naturaleza no puede crear por sí sola un árbol con estas características, pero haciendo injertos de varios otros, Sam Van Aken hizo esta especie única: un árbol que da 40 tipos de frutos distintos. Además de esta característica, sus vívidos y llamativos colores heredados lo hacen increíble a la vista.

El proyecto le pertenece a un profesor de arte en New York, que utilizando un ciruelo creó una especie nueva capaz de dar una gran cantidad de frutos diferentes. Juntó varios gajos de distintos árboles nativos y los unió en una base común de un árbol. Simplemente no puedes perdértelo.

El proceso de crecimiento
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Cómo el propio Van Aken explica, primero se toma el brote de un árbol y se lo agrega en una incisión pequeña del árbol base. Luego se tapa y se espera durante todo el invierno hasta que la herida sane. El proceso se desarrolló con éxito y este espécimen tiene ahora duraznos, ciruelas, cerezas y damascos.

Aunque se necesitan muchos conocimientos en agricultura para lograr semejante proeza, Aken es en realidad un profesor de arte y en realidad todo comenzó como un proyecto artístico. En un primer momento, la idea era mostrar un árbol que tuviera colores atractivos y variados, al tiempo que pudiese dar diferentes frutos.

Investigando los frutos

Al buscar los árboles que usaría como material, el artista estadounidense observó que muchos eran considerablemente difíciles de encontrar. Entonces comenzó un proceso de búsqueda que terminó siendo un esfuerzo de conservación. Muchas especies que están desapareciendo están incluidas en ese árbol.

El extraño árbol fue vendido en 30 mil dólares y con el dinero el artista planea crear una huerta donde plantar especies nativas para preservarlas. Su proyecto artístico tardó 9 años, en los que recolectó y unió las ramas, por lo que es poco probable que este tipo de árboles esté disponible para todo el mundo.

Aunque no solucione el hambre mundial, es una manera de mostrar al mundo que no existen pocas frutas y que los árboles que las brindan son importantes. Verlas unidas en un solo árbol no solo nos da una experiencia visual sino que nos hace apreciar más los alimentos.

Ojocientífico.com 07/08/14