Retrato fiel de Ricardo III de Inglaterra, de la Sociedad de Anticuarios en Londres (Archivo)

El rey Ricardo III de Inglaterra dio la misma guerra vivo que muerto. Su derrota y muerte en la batalla de Bosworth en 1485 pondría fin a la dinastía de los Plantagenet, pero no a una eterna e insaciable búsqueda de vestigios que pudieran arrojar luz a la historia, 529 años después. Día y noche, los arqueólogos han escarbado bajo un aparcamiento en Leicester donde fueron a parar los huesos del vilipendiado monarca. La investigación ha sido extenuante, pero por fin ha terminado. La Universidad de Leicester da por terminada la búsqueda con una contundente conclusión. “Más allá de toda duda razonable se han identificado los restos óseos de Ricardo III".

Un equipo internacional de expertos dirigido por el genetista de la Universidad de Leicester, Turi King, y el genealogista, Kevin Schürer, presentaron la prueba más contundente, publicada este martes en la prestigiosa revista especializada Nature Communications. Hay una coincidencia de ADN entre dos descendientes del monarca y muestras obtenidas del esqueleto.

Tras recorrer una auténtica yincana genealógica, lograron localizar a dos familiares lejanos del monarca; Michael Ibsen, un fabricante de muebles en Londres, Inglaterra, y un segundo individuo que por el momento desea permanecer en el anonimato."Las pruebas de ADN apuntan a que son los restos de Ricardo Tercero", declaró King.

Mientras que los marcadores del cromosoma Y son diferentes, el genoma mitocondrial muestra una coincidencia genética entre el esqueleto y los parientes por línea materna.

"La combinación de pruebas confirman los restos como los de Ricardo III. Especialmente importante es la triangulación de los descendientes de la línea materna. La ruptura de la línea del cromosoma Y no es demasiado sorprendente, dada la incidencia de la no paternidad", declaró el profesor Schürer.

Cabello rubio y ojos azules

Los investigadores también utilizaron marcadores genéticos para determinar el color del pelo y los ojos del rey llegando a la conclusión de que el cabello rubio y mirada azul casaban a la perfección con uno de sus primeros retratos de la Sociedad de Anticuarios en Londres.

"Nuestro trabajo cubre todo el análisis genético y genealógico de la identificación de los restos del esqueleto hallado en Greyfriars (Leicester). Es el primero en reunir y cruzar todas las pruebas para llegar a una conclusión sobre la identidad de los restos. La evidencia de que estos son los restos del rey Ricardo III es abrumadora, cerrando así un caso de una persona desaparecida hace más de 500 años", comentó un exultante King.

Simon Chaplin, Director de Cultura y Sociedad en el Wellcome Trust ha añadido: "Es emocionante tener acceso a los datos genéticos de cualquier individuo histórico conocido, por no hablar de un rey de Inglaterra desaparecido hace más de 500 años. Esta información unida a una gran cantidad de material existente sobre RicardoIII fortalece nuestra comprensión del pasado ".

abc.es 02/12/14