Lago salado Chott El Jerid
20minutos.es 30.09.2012

Investigadores del Centro español de Astrobiología (CAB) han logrado revivir bacterias incrustadas en sal que llevaban más cien años "dormidas", en unas muestras que fueron recogidas en el lago salado Chott El Jerid, en el suroeste de Túnez.

Este hallazgo fue presentado esta semana en el VII Congreso Europeo de Ciencias Planetarias, que se ha celebrado en Madrid, y forma parte de un proyecto internacional que analiza el citado lago para determinar si es un análogo planetario de Marte con el objetivo de estudiar las condiciones de habitabilidad en ambientes extremos.

Las extracciones de las muestras de sal se realizaron por parte del CAB (centro del CSIC e INTA) en 2010.

Según Felipe Gómez, uno de los responsables de este proyecto e investigador del CAB, lo primero que se hizo fue convertir las muestras en láminas delgadas y pulirlas para poder hacer análisis microscópicos, tras los que se hallaron pequeñas acumulaciones de materia orgánica dentro de los cristales de sal.

En concreto, ha continuado, en la sal se encontraron micronichos de heterótrofos, bacterias que se nutren de otra materia orgánica. Para revivirlas, fue necesario un medio de crecimiento fresco, en este caso glucosa y alguna otra molécula orgánica, ha detallado.

Otra forma de buscar vida en Marte

Para este investigador, este experimento es importante porque con él se demuestra que pueden existir micronichos de vida aislados de la atmósfera que "pueden aguantar durante mucho tiempo hasta que encuentran las condiciones apropiadas para revivir". "Algo así se podría encontrar en Marte", señaló Gómez, quien añadió que se trata de otra manera de buscar vida en este planeta.

Y es que en Marte, debido a las condiciones extremas de la superficie, habría que buscar vida en el subsuelo y en estos micronichos, que podrían servir como lugares de protección para la vida.

Revivir bacterias no es la primera vez que se consigue, aunque sí es excepcional, según Gómez. Además del proyecto del lago Chott, se han presentado datos de los trabajos de Río Tinto (Huelva), en Atacama (Chile) y los llevados a cabo en Isla Decepción (Antártida) para probar métodos que en un futuro podrían servir en la detección de vestigios de vida microbiana en exploraciones planetarias (todos también del CAB).

En cuanto a Río Tinto, su responsable, Ricardo Amils, relató esta semana en rueda de prensa que se ha perforado el subsuelo, dentro del proyecto "Vida Subterránea en la Faja Pirítica Ibérica". Los datos, como el hecho de que existe hidrógeno, servirán para evaluar con mayor precisión si hay o no vida en Marte.

Estos datos y los distintos escenarios análogos (se calcula que hay entre 15 y 20) se recopilarán en una futura base de datos.