Un grupo de científicos concluye que un meteoroide de gran tamaño y en rápido movimiento habría impactado en el satélite, elevando dos nubes de composición desconocida.


Imagen captada por la NASA que muestra una nube de polvo cuando atravesando la costa de Senegal y Cabo Verde. / NASA

Físicos han identificado un mecanismo que explica la aparición de dos nubes de plasma polvorientas resultantes de un meteoroide que impactó la superficie de la Luna. La colisión de un meteoroide con la superficie de la Luna cambia enormemente las propiedades del sistema de plasma polvoriento circundante al arrojar una gran cantidad de residuos del regolito del suelo lunar -partículas de polvo que miden entre 10 y 100 micrones- en la exosfera, por lo demás, relativamente limpia.

En 2015, los astrónomos del Garden Observatory en Gordola (Suiza) observaron un fenómeno similar cuando registraron un flash óptico resultante de un meteoroide que impactó en la Luna. Un grupo internacional de científicos que utilizaron datos de observaciones astronómicas concluyó que un meteoroide bastante grande y en rápido movimiento había impactado la Luna, elevando dos nubes de composición desconocida.

Esos fragmentos y gotitas fundidas endurecidas se elevan sobre la superficie de la Luna, interactúan con los electrones del viento solar y la radiación solar y adquieren una carga eléctrica. Como resultado, se forman dos nubes de plasma polvorientas: una compuesta de fragmentos de regolito y una segunda de gotitas endurecidas de material fundido. Las diferentes características de las dos nubes permiten observarlas por separado.

Los científicos han calculado las principales características de las nubes: la velocidad a la que se expanden, el tamaño, la densidad numérica y la carga eléctrica de las partículas en cada una, y así sucesivamente. Los cálculos y datos observacionales coinciden. Se encontró que una nube formada por gotitas endurecidas de material fundido se expande significativamente más rápido que una nube formada por fragmentos de regolito.

"El polvo lunar es un factor de riesgo importante para las naves espaciales, el equipo y la salud de los astronautas", explicó el coautor del estudio, el profesor de la Facultad de Física HSE y el jefe del laboratorio del Instituto de Investigación Espacial Sergey Popel. "El equipo cubierto con polvo puede funcionar mal. Los astronautas llevan polvo en sus trajes espaciales al módulo lunar, donde se suspende sin peso en el aire, lo que hace que inhalen las partículas durante todo su viaje de regreso a la Tierra -explicó en un comunicado-. Por lo tanto, comprender el mecanismo por el cual se forman las nubes de plasma polvoriento es importante para garantizar la seguridad de los vuelos espaciales a la Luna".

publico.es / 24 enero 2019

Resuelto el misterio de las nubes de polvo en la Luna