...La mayoría de ellas, médicas. Hay un sinfín de motivos para no salir a la calle sin gafas cuando el sol está en su estado más álgido.

Parece que ya tenemos la mente concienciada del daño (a veces irreparable) que la radiación solar puede provocar sobre la piel, pero con frecuencia se olvida que los ojos son grandes sufridores de los rayos ultravioleta si no se les protege de la forma adecuada.

La medida más cómoda y fácil de mantenerlos a salvo viene de la mano de unas gafas de sol, siempre y cuando éstas gocen de protección. Su función no es decorativa , protege a los ojos de lesiones oculares ocasionadas como si de un láser se tratara y regula la cantidad de luz que entra en los ojos.

Tanto oculistas como oftalmólogos dan un listado de seis razones para no abandonar las gafas en los días de más sol y luz.

1. Protección frente a los rayos UVA Y UVB. Las heridas que la radiación solar provoca en los ojos puede terminar por producir cataratas, incluso en edades tempranas, además de alcanzar a la córnea provocando daños muchas veces irreversibles.

2. Evitar la fotosensibilidad. Ésta puede ser natural o artificial, causada por medicamentos, y está comprobado que usar gafas de sol permite al paciente tener una tregua en los días más despejados. Al no usarlas, la persona somete sus ojos a un esfuerzo extra que termina pasando factura en las córneas.

3. Consuelo de los dolores de cabeza y fatiga. Estos dos males terminan provocando en la persona un cansancio excesivo, muchas veces provocado por el agotamiento de la luz solar, de manera que usar unas gafas de sol evitará el dolor de cabeza que muchas veces deriva en dolor de ojos, diagnosticado como vista cansada, si no se le pone remedio.

4. Efecto pantalla contra la alergia. La calle está llena de partículas que pueden provocar la sensibilidad extrema de los ojos. La alergia no sólo se traduce en una simple irritación de ojos, ésta puede ir mucho más allá al hacer que los ojos estén continuamente heridos. Las gafas de sol son una muralla que impide que están partículas se cobren ojos.

5. Contra viento y marea. Tanto el vaivén del aire como el del agua provoca sequedad ocular, pudiendo llegar a crear heridas en la retina. La mejor forma de evitar este desafortunado incidente es usando unas gafas de sol.

6. Siempre combatiendo al láser. En todas aquellas profesiones que el láser sea una herramienta de trabajo deben proteger la vista con gafas. Si las maniobras se hacen en el exterior, basta con unas cómodas gafas de sol.


esquire.es 30/06/14