El hallazgo de una nueva especie en Siberia indica que no solo los ancestros de las aves estaban emplumados


Reconstrucción del Kulindadromeus zabaikalicus

Científicos del Instituto Real Belga de Ciencias Naturales en Bruselas (Bélgica) han descubierto en Siberia un dinosaurio emplumado del Jurásico que nada tiene que ver con el grupo de los terópodos, asociado a la primera ave, lo que sugiere que las plumas estaban más extendidas entre los dinosaurios de lo que se pensaba. Incluso es posible, dicen los investigadores en la revista Science, que todos tuvieran plumas

Los científicos han debatido durante largo tiempo sobre el origen de las aves. Se sabe que las plumas evolucionaron en los dinosaurios antes de que los pájaros llegaran a escena, lo que indica que las aves son descendientes directos de los dinosaurios.

Charles Darwin fue el primero en proponer esto; comparó la estructura esquelética de un pequeño dinosaurio terópodo con la de uno de los primeros pájaros de los que se tuvo conocimiento, el Archaeopteryx, también en el clado terópodo, y mostró que los dos eran muy similares.

En los años 90, fósiles bien conservados de terópodos fueron descubiertos en China, aportando nuevas evidencias para la idea de los pájaros como descendientes directos de los terópodos.

Ahora, con el hallazgo de seis cráneos parciales y varios cientos de esqueletos excavados de dos ubicaciones en Rusia, el investigador Pascal Godefroit describe un nuevo dinosaurio fuera del grupo terópodo que exhibe estructuras tipo plumas. el hallazgo, un dinosaurio ornitisquio al que llaman Kulindadromeus zabaikalicus, de 160 millones de años, sugiere que las plumas eran una característica común a muchos de estos animales. La criatura, describe en Science, tenía escamas en las patas traseras y en su larga cola, filamentos alrededor de su cabeza y tórax y plumas alrededor del húmero, el fémur y la tibia.

Su trabajo apoya sugerencias anteriores de que las plumas no surgieron con el propósito del vuelo, sino con otros fines, como protegerse contra el frío para atraer a posibles parejas, utilizándolas más tarde para el vuelo. Las plumas pudieron coexistir con las escamas y estar presentes en los primeros dinosaurios hace 240 millones de años.

abc.es 25/07/2014