Con motivo del Día de la Mujer en Ciencia (11 de febrero) un buen número de blogs y plataformas de divulgación nos hemos sumado a la iniciativa de publicar posts dedicados a mujeres científicas a las que admiramos.

Para esta entrada he escogido a Agnocide, considerada por la inmensa mayoría de historiadores y expertos como la ‘primera científica de la Historia’ y tras quien hay un buen número de anécdotas y curiosidades sobre su vida y hechos que cabalgan entre la Historia y la leyenda.


En el siglo IV a.C., Agnocide, una joven perteneciente a una insigne familia ateniense, sintió la necesidad de saber por qué iba en aumento el fallecimiento de mujeres y recién nacidos durante el parto y decidió que quería dedicarse a la medicina para ayudar a que esto no ocurriera. Pero se encontró con una sociedad en la que las leyes no permitían que una mujer pudiese dedicarse profesionalmente a la ciencia, motivo por el que se cortó el pelo, se travistió de hombre y viajó hasta Alejandría para tomar clases de anatomía, medicina y obstetricia de la mano del gran erudito Herófilo.

Tras regresar a Atenas montó su propia consulta (haciéndose pasar por médico varón, debido a la prohibición) y teniendo un gran éxito entre las mujeres que atendió debido a su trato y dedicación. Esto hizo que muchos de sus colegas se sintiesen celosos de sus éxitos profesionales y vieran como gran parte de las mujeres a las que atendían preferían ser visitadas por Agnocide.

Incomprensiblemente algunos de esos médicos empezaron a difundir bulos sobre posibles malas praxis e incluso abusos sexuales por parte de Agnocide a sus pacientes, hechos por lo que tuvo que presentarse ante un tribunal y donde se desvelo su identidad.

Gracias a que un gran número de mujeres se presentaron ante el tribunal para defenderla como médico y elogiar su profesionalidad, el tribunal no condenó finalmente a Agnocide a la pena de muerte por suplantación de personalidad e incluso se le permitió seguir ejerciendo, convirtiéndose para la gran mayoría de expertos en la primera mujer de la Historia que cursó estudios de ciencia.

Pero, tal y como os explico en el segundo párrafo de este post, en la historia sobre la vida y hechos de Agnocide hay gran parte de leyenda, siendo casi imposible poder determinar qué es verdad y qué ficción. De todos modos, como dice la famosa expresión: ‘Se non è vero è ben trovato’ (Aunque no sea verdad, está bien encontrado)

20minutos.es / Por Alfred López 11 de febrero de 2016

¿Quién fue la primera científica de la Historia?