Vamos a cerrar la semana con un personaje histórico. Se trata del que está considerado como el padre de uno de los grandes equipos de nuestro país, el Atlético de Madrid. Se trata de Eduardo de Acha.


Eduardo de Acha y Otáñez nació en Madrid el 13 de marzo de 1878. Era hijo de Juan Nicolás de Acha y Cerrajería y de Elisa de Otáñez y Llagano. Su padre fundó el Instituto Oftálmico de Madrid, que luego sería donado al estado. Para agradecer esta iniciativa, el rey Alfonso XIII nombró marqués a Alberto de Acha, primogénito de Juan Nicolás y hermano mayor de nuestro protagonista de hoy.

Como es conocido, el Atlético de Madrid nació de la idea de un grupo de estudiantes vizcaínos en la capital de España que quisieron crear en la villa y corte una sucursal del Athletic Club bilbaíno. Eduardo de Acha era madrileño, pero por motivos familiares viajaba con mucha frecuencia a Bilbao (de donde era originaria la familia Acha) y se implicó en el proyecto de nacimiento del club. Fue él quien se reunió con los directivos del club vasco para solicitarles el permiso para crear la sucursal madrileña, idea que fue muy bien acogida.

Así, De Acha organizó un encuentro en la Sociedad Vasco Navarra de Madrid la noche 25 al 26 de abril de 1903 para dar a luz al Athletic de Madrid. De Acha se convirtió en secretario del club y fue nombrado primer presidente Enrique Allende. El nombramiento de Allende fue iniciativa de Eduardo de Acha. Pese a que él fue el principal artífice de la creación del equipo, quiso que Allende fuera el presidente por ser una persona de holgada situación económica.

Pero apenas unos meses después, Allende demostró no tener demasiado interés en el fútbol, por lo que De Acha, que también era jugador del equipo, se hizo con el cargo de presidente. Nuestro protagonista ocupó el cargo durante cuatro años, en los que el Atlético debutó en competición oficial y estrenó sede social, en la calle Fuencarral. De Acha empezó además a redactar unos estatutos propios del club, por lo que el 20 de febrero de 1907, el Atlético de Madrid se desligó de su matriz bilbaína.

Con la independencia del club, se eligió una nueva junta directiva y Eduardo de Acha cesó de su cargo, haciéndose con la presidencia el bilbaíno Ricardo de Gondra, otro de los fundadores del club.

Eduardo de Acha siguió vinculado al club como jugador, hasta 1923. Al mismo tiempo, De Acha desarrolló una carrera como militar y llegó a ser capitán de artillería y miembro de la Orden de Calatrava.

Se casó con Manuela Sánchez-Arjona y Velasco, hija del marqués de Casa Arjona, y tuvieron seis hijos: Juan Luis (que murió de niño), Eduardo (que heredaría de su tío Alberto el marquesado de Acha), María del Carmen, María del Rosario, José Luis (que posteriormente fue el tercer marqués de Acha) e Ignacio. De María del Carmen era hijo Bernardo de Salazar y Acha, fallecido el pasado 2018, y que fue uno de los más destacados historiadores del fútbol en general y del Atlético de Madrid en particular.

Eduardo de Acha murió en Madrid el día de San Andrés (30 de noviembre) de 1928, con 50 años de edad.

20minutos.es / Edu Casado 15 de diciembre de 2019

Quién fue… Eduardo de Acha, el padre del Atlético de Madrid