En qué consiste la depilación láser

La técnica de depilación láser consiste en la aplicación de un rayo de luz muy intensa sobre las zonas de la piel donde queremos que desaparezcan los pelos. El rayo, bien aplicado, consigue quemar el pelo hasta la raíz, muchas veces retrasando la actividad del folículo que lo crea, cuando no eliminándola completamente.

Entre sus ventajas se cita el que es un método que ahorra tener que ir a someterse a la depilación como mínimo durante varios años, y en ocasiones elimina esta "necesidad" totalmente. Entre sus desventajas están su elevado precio, que puede llegar en determinadas personas a los mil euros y la duración del tratamiento, que puede alcanzar a un año, ya que suele espaciarse de mes a mes.

Inicialmente la doctora Ligia Grau (licenciada en medicina estética ) advierte de que uno de los principales problemas de este sistema es que muchas veces realizado en clínicas estéticas donde la manipulación de los aparatos no está en manos de profesionales de la medicina.

"La consecuencia", explica la médica, "pueden ser malas aplicaciones de la luz del láser sobre la piel que puede provocar quemaduras dolorosas y antiestéticas, ya por dar demasiada intensidad o por exceder el tiempo de exposición". Es por ello que recomienda "siempre acudir a clínicas donde la aplicación se haga por profesionales médicos, aunque su precio sea bastante más elevado, si no queremos convertirnos en cobayas para el aprendizaje de intrusos en el sector".

No hay riesgo de cáncer

De todos modos, Grau destaca que "más allá de las quemaduras, que sin duda son molestas, la depilación láser no tiene en principio más peligros siempre que hayamos evaluado adecuadamente la piel del paciente". La médica descarta por completo, por ejemplo, que haya u na relación entre la aparición de melanomas -cáncer de piel- y la aplicación del láser sobre la piel.

"Por su tiempo de exposición y por el enfoque en zonas concretas, los rayos láser utilizados no tienen más incidencia sobre el material genético de las células dérmicas que la que podría tener una onda de radio FM, por lo que es imposible que fomente la aparición de melanomas". No obstante, si explica que la fotodepilación, incluso en el caso de estar bien aplicada, puede ser algo dolorosa en casos de pieles extremadamente sensibles. "Lo recomendable en estos casos es la aplicación de una crema anestésica local antes de la sesión".

Rasurar el vello y evitar tomar el sol

El tratamiento de fotodepilación o depilación láser puede ser largo, llegando a durar un año; el motivo es que "se deja un espacio de tiempo entre sesiones durante el cual se recomienda evitar tomar el sol para no favorecer la aparición de manchas o quemaduras, ya que la piel estará muy sensible". "Posteriormente", apostilla Grau, "tampoco deberemos tomar el sol durante las primeras semanas y luego nos daremos abundante crema protectora".

Por otro lado, recomienda antes de aplicar la sesión rasurar el vello de la zona a tratar, "para facilitar el acceso a la raíz", pero "debe hacerse con cuchilla y no arrancando el pelo con pinzas o con cera, ya que de este modo nos llevaríamos también la raíz, que es lo que deseamos cauterizar". Además expone que una de las ventajas del sistema es que "se puede aplicar sobre todo tipo de superficies y pieles, cosa que no sucede con otros métodos".

Finalmente pone una excepción a la eficacia del sistema: los pelos rubios o blancos, exentos de melanina, no se pueden quemar y por tanto la depilación láser es ineficaz sobre ellos; "lo más sensato y honesto que puede hacer el profesional es examinar la zona antes de la sesión del láser y renunciar a la aplicación en el caso de encontrar abundante bello muy rubio".

eldiario.es / Jordi Sabaté, 13 enero 2019

¿Qué riesgos tiene la depilación láser?