...El dormir ocupa parte importante de nuestro día y, si no lo hacemos o nuestro sueño no es reparador, nos costará funcionar adecuadamente durante la jornada diaria. Todos soñamos, pero muchas veces no recordamos qué. Los sueños son parte normal del dormir, y ellos se originan en nuestro cerebro, el órgano más complejo de todo el cuerpo humano. Hoy vamos a contarte en qué parte del cerebro se originan los sueños.

¿Dónde nacen los sueños?

Los sueños, ocurren durante la etapa REM (movimiento ocular rápido) del sueño, la más ligera y, en la que, aunque no nos demos cuenta, pasamos rápidamente entre el dormir y estar conscientes.

En la etapa REM, la regulación entre dormir y despertar la realiza el sistema de activación reticular, un circuito que va desde el tronco cerebral, pasando por el hipotálamo para llegar a la corteza cerebral.

Es la corteza cerebral, la encargada de generar los sueños, y que se encuentra muy activa mientras estamos en la etapa REM. De allí también sale el contenido de nuestros sueños que, aunque sean fantasiosos, provienen de nuestras propias experiencias. El hecho de que veamos imágenes al soñar está en la actividad de la corteza visual.

Otro sistema que se activa durante el sueño, es el sistema límbico. Podríamos decir que nuestros sueños son una composición creada por diferentes partes de nuestro cerebro.

Sueños y pesadillas

Como dijimos, el contenido de nuestros sueños se basa en nuestras propias experiencias, lugares y personas que conocemos, pero que quizá están enterrados en nuestros recuerdos.

El sistema límbico, que regula emociones, está activo mientras soñamos y, la amígdala, una estructura responsable de las sensaciones de miedo y ansiedad, aporta lo suyo. Así, nuestros sueños pueden ser positivos o transformarse en pesadillas.

Los sueños no suelen ser lógicos y hay una razón para ello: las zonas menos activas del cerebro son las de los lóbulos frontales, justamente las encargadas del raciocinio, por ello lo ilógico puede parecernos normal al dormir, pero extraño una vez que despertamos.

Como ven, los sueños son producto de un trabajo conjunto de diferentes zonas del cerebro, aportando cada una el control de alguna función. Dependiendo de su actividad, podemos tener un sueño agradable o sufrir de pesadillas.


Ojocientífico.com 21/06/14