.....
Quo.es

En proporción, un exoesqueleto como el que tienen los saltamontes, los escarabajos y los cangrejos es más duro que una osamenta.

Aproximadamente, la cutícula, que es el material del que están hechos esos esqueletos externos, es el doble de resistente que un hueso humano.

El último cálculo preciso lo ha realizado el Trinity Centre for Bioengineering de Dublín (Irlanda). La diferencia reside en que, mientras que los huesos de las extremidades inferiores humanas cuentan con estructuras tubulares con paredes relativamente gruesas, las extremidades de los insectos y los cangrejos presentan paredes mucho más finas en relación a su radio. Las especies dotadas de esqueleto externo han tenido un gran éxito evolutivo gracias a que la cutícula forma una capa ideal para resistir fuerzas de flexión y compresión.