.....Ojocientífico.com 20/08/13

En tiempos donde casi no existe la privacidad y nuestras comunicaciones pueden ser interceptadas fácilmente, la idea de añadir seguridad extra a nuestros datos se hace atractiva, por lo que muchos buscan utilizar servicios de encriptación.

El encriptar no es nada nuevo y forma parte de lo que es la Criptología, una verdadera ciencia que tuvo su inicios en el antiguo Egipto en el año 2000 AC y que tiene como objetivo esconder información para evitar que sea interceptada por los enemigos y, en caso de serlo, que estos no puedan descifrarla, ya que sólo el verdadero receptor tiene las claves para entenderla.

La Encriptación, parte importante de esta ciencia, y la palabra Criptología, provienen del griego. La primera mezcla los términos Cripto (esconder, ocultar) con Grafía (escritura). La Criptología vendría a ser el estudio de lo escondido, ya que logía se refiere a una área especifica de estudios o investigación.

La Criptología

El estudio de lo oculto viene desde las primeras civilizaciones. Si bien nació en el antiguo Egipto, fueron los griegos quienes perfeccionaron las formas de encriptar. Ellos cifraban sus mensajes reemplazando letras y desordenando palabras, en escritos que sólo podían ser descifrados por quienes conocían las claves para interpretarlos.

Con los años fueron apareciendo técnicas más sofisticadas que se desarrollaron hasta llegar al siglo XX. Durante la Primera y Segunda Guerra Mundial, como también la Guerra Fría, la criptología jugó un rol clave en el intercambio de mensajes. Si el enemigo los interceptaba, no podía descifrarlos. Para ello se crearon máquinas especiales y los alemanes fueron quienes presentaron más progresos.

Estos métodos eran tan complejos que incluso hoy en día son muchos quienes intentan descifrarlos; algunos mensajes aún permanecen ocultos, pese a los intentos de la comunidad internacional de criptólogos.

La Criptología en nuestros tiempos

La sofisticación es lo que manda en la criptología del siglo XXI, cada vez más compleja, pero que se basa en el mismo principio de siglos atrás.

Actualmente, la Criptología mezcla conocimientos provenientes de áreas como la física, matemáticas y computación y existen verdaderas eminencias que trabajan para desarrollar métodos cada vez más evolucionados.

La Criptología en el siglo XXI utiliza dos métodos principales de encriptación:

El Cifrado Simétrico, que usa llaves iguales y que sólo están disponibles para quienes envían y reciben el mensaje.

La Encriptación mediante llaves públicas es más compleja. Allí, quienes envían el mensaje y los que lo reciben, utilizan llaves diferentes, las que tienen un manejo mucho más avanzado. Este método es el preferido para quienes buscan un nivel de seguridad altísimo.

Los mensajes pueden estar escondidos en casi cualquier cosa, incluyendo archivos inocentes, y estos pueden requerir diferentes métodos para desencriptar distintas partes, presentando un nivel de sofisticación que sólo se consigue utilizando máquinas o sistemas especiales y que no están al alcance del público general.

La protección de secretos seguirá siendo vital en nuestra civilización y en los próximos años seguramente veremos como la Criptología se hace más compleja y sofisticada, pero siempre siguiendo el mismo objetivo: esconder aquello que no deben ver ojos ajenos, asegurando que sólo el verdadero receptor se haga con la información.