¿Alguna vez te has preguntado si existe el silencio absoluto? La cámara anecoica es un recinto desarrollado por investigadores en los Estados Unidos consistente en anular cualquier sonido externo que llegue a su interior. Esta cámara es el único lugar en la Tierra donde es posible tener la experiencia del silencio absoluto.

Los materiales y la estructura de la cámara anecoica, son diseñados específicamente para anular cualquier tipo de interferencia necesaria para realizar estudios científicos y de desarrollo tecnológico principalmente. Sin embargo, el impresionante efecto puede llevar a perder la razón a quienes se aventuren a vivir esta experiencia, pues el cerebro a través del oído busca siempre hallar un indicio de sonido.

Ojocientífico.com 08/08/13

Diseño y usos de la cámara anecoica

El diseño interior de esta cámara anula cualquier clase de reflexión de ondas acústicas. Los paneles interiores absorben completamente los ángulos de reverberación sónica, lo que provoca un efecto de vacío acústico absoluto. Ya que en cualquier ambiente, las ondas sonoras se reflejan en los cuerpos sobre los que inciden, dentro de la cámara esto no sucede. La estructura de cajas chinas, es decir, cajas dentro de otras, y en su centro la cabina de forma piramidal sostenida por resortes y recubierta por capas de fibra de vidrio, polímeros y espumas especiales, la aíslan sonoramente por completo.

Algunos experimentos en la cámara anecoica

Dentro de los experimentos que se han realizado dentro de estas cámaras sin sonido, se ha podido registrar cómo el cerebro, en ausencia absoluta de cualquier sonido, en principio consigue un estado de relajación total. La tensión por estrés acústico, al anularse reduce los niveles de alteración y lleva al cerebro a concentrarse. Gran parte de las personas sometidas a experimentos, han llegado a soportar menos de una hora dentro de la cámara llevándolos a los límites de la desesperación, pues nuestros cerebros están adaptados a percibir sonidos para entender el mundo.

La cámara anecoica y la música

El compositor norteamericano John Cage quien constantemente solía realizar performances y composiciones donde el silencio era el tema principal, al ingresar a una de estas cámaras para probar en carne propia el significado del sonido, preguntó intrigado al salir, por qué razón había percibido dos sonidos: uno alto y otro bajo, si estaba completamente aislado. La respuesta, más intrigante aún que la experiencia, fue que el pitido agudo y grave que escuchaba, eran respectivamente, el del sistema nervioso y el que producía su sistema circulatorio en su cuerpo, conocido como tinnitus.