Los gatos son animales con mucha personalidad, saben lo que quieren y cómo obtenerlo de sus dueños y, si bien la mayoría son pacíficos y lo único que dañan son los muebles, algunos desarrollan comportamientos considerablemente agresivos.

¿Por qué hay gatos más agresivos que otros? Una investigación científica reveló que el nivel e intensidad de la agresividad de ciertos gatos podría estar relacionada con el color de su pelaje e incluso concluyeron qué tonos predisponen a comportarse de forma más salvaje.

Color del pelaje y agresividad: más que una coincidencia en los gatos

Hay razas de perros más peligrosas que otras, pero en los gatos no existía algo definitivo que nos permitiera englobarlos en grupos y así saber si acariciarlos o mejor esconder bien la mano y pararse lejos.

Científicos de la Universidad de California realizaron un estudio para determinar si es que la apariencia de un gato guarda relación con su comportamiento y para ello los sometieron a una serie de situaciones.

Lo que buscaban los especialistas era que los gatos reaccionaran a estímulos positivos y negativos mediante acciones en contra o a favor de humanos. Los resultados permitieron crear un estereotipo visual del gato agresivo y resulta muy interesante el hecho de que los gatos negros sean de lo más pacíficos.

Cuáles con los gatos más y menos agresivos

La investigación por parte de los expertos en comportamiento animal incluyó a 1432 gatos domésticos y a sus dueños, midiendo su nivel de agresividad en diferentes situaciones para llegar a resultados que los clasifican como agresivos o no según su color.

Los gatos más mansos según la investigación son aquellos de colores negro, gris, blanco y aquellos atigrados.

En cambio, los gatos que demostraron mayor cantidad de comportamientos agresivos eran aquellos que combinaban tonos en su pelaje como blanco y negro, gris y blanco y pardo y blanco, todos con tonos mezclados que integran el blanco.

Los investigadores creen que la mayor agresividad de estos gatos que no son de un solo color puede tener origen en modificaciones genéticas que se dieron en mezclas de razas a través de miles de años.

Que tu gato sea de color negro no hace que sea obligatoriamente tranquilo, mientras que el tener un gato gris y blanco tampoco lo transforma en una mascota asesina, sino que se trata de una clasificación estadística.

El comportamiento de cada animal, especialmente domésticos que conviven con humanos y dependen de ellos para llenar muchas de sus necesidades básicas, depende de una tremenda cantidad de factores que pasan por mucho más allá de su programación genética, por lo que sería injusto ponerles el cartel de agresivos o mansos sin conocerlos.


batanga.com/Isabel Valenzuela 22/11/15

¿Qué dice el color del pelaje de los gatos sobre su agresividad?