..... El pelaje y la piel de nuestro gato merecen unos cuidados propios porque si los descuidamos vamos a provocarle serios problemas al animal. ¡Toma nota!

El gato tiene una ganada fama de animal limpio y aseado pero la higiene de este animal no solo depende de él mismo, la colaboración de su amigo de “dos patas” es fundamental para que su piel, su pelo y su salud se encuentren en perfecto estado.

En su rutina diaria de acicalamiento, el animal puede llegar a ingerir gran cantidad de pelo, que si no ayudamos a ser expulsado por el último tramo de su aparato digestivo con alimentos adecuados y el uso habitual de malta, puede llegar a producirle problemas de salud.

Las funciones del acicalado son múltiples: eliminar los parásitos externos y refrescarse en épocas calurosas. Pero en los gatos caseros que, como vemos, se pasan muchas horas al día lamiéndose, todo ese pelo muerto va a ser ingerido pasando a su aparato digestivo.

Que nuestro gato elimine el pelo muerto es inevitable, así como que se lama y que se trague parte. Pero podemos ayudarle a que no ingiera tanto o a eliminar aquel que ya tenga dentro.

Para eliminar el de su cuerpo lo mejor es un cepillado periódico. La mayoría de los gatos admiten el cepillado sin problemas, incluso como una caricia. El cepillado es muy útil además para evitar la formación de nudos debidos al apelmazamiento del pelo muerto y que, una vez formados, si intentamos deshacerlos con el peine ya no les va a resultar nada agradable, por los tirones.

Cuando los nudos son abundantes o en razas como los persas, especialmente propensos a formarlos, una buena solución es cortarles el pelo una o dos veces al año e intentar, desde que comience a crecer, mantenerlo en buen estado con la ayuda del peine o de la carda.

Pero estos no van a ser los únicos cuidados externos que vamos a tener que proporcionarles a nuestros felinos. A continuación detallamos todos.

Cepillado diario

Cepillado diario, con peines o cardas especiales, especialmente en aquellas razas de pelo largo o semilargo.

El cepillado en primavera y otoño

Existen dos épocas fundamentales de caída del pelo: desde principios de primavera hasta el verano y desde principios de otoño hasta el invierno. Para favorecer el nacimiento del nuevo pelo debemos ser rigurosos con los cepillados y aportar una alimentación de alta calidad.

Caída de pelo abundante

Esta caída es totalmente natural y no requiere atención del veterinario. Si observamos fuertes caídas fuera de estas épocas (o durante ellas) la visita al veterinario será obligada.

Cortes de pelo


Aunque no existe mucha costumbre de cortar el pelo a los gatos de pelo largo, no supone ningún problema. Es cierto que no es necesario realizar un corte si mantenemos el pelo limpio y bien cepillado, pero también debemos pensar que uno o dos cortes anuales (verano) favorece un pelo fuerte y sano y ayuda a soportar las altas temperaturas.

Observación de la piel


En ciertos casos el lamido llega a provocar zonas sin pelo y lesiones en la piel (flancos, cola...). Esto suele ser consecuencia de situaciones de estrés. Si observamos heridas, debemos acudir al profesional para que diagnostique si es síntoma de una enfermedad o del estrés o por alguna enfermedad física.

Causas de las lesiones

Los problemas dermatológicos en los gatos pueden tener múltiples orígenes: alimentación, estrés, infecciones o parásitos. Ante la evidencia de lamido excesivo, rascado, pérdida de pelo o enrojecimiento de la piel acudiremos al veterinario.

Los parásitos

Aunque nuestro gato no salga a la calle también puede padecer infestaciones parasitarias, ¿cómo? Evidentemente el portador de parásitos al hogar será el propietario (ropa y zapatos) u otros animales que vivan allí.

¿Qué hago contra los parásitos?

Es por esta causa que debemos aplicar los tratamientos antiparasitarios (externos e internos). Olvidemos la falsa idea de que el gato no sale de casa y no necesita ciertos tratamientos (antiparasitarios, vacunas...).

Consulta sobre antiparasitarios

Actualmente existen en el mercado multitud de productos capaces de proteger a nuestros gatos contra todo tipo de infestaciones parasitarias. Lo único que debemos hacer es consultar con el veterinario para que nos recomiende el producto más adecuado al estilo de vida del animal, su tipo de pelo, etc.

Las uñas

Para unos cazadores superespecializados como los felinos, tener las garras a punto es vital para su supervivencia pero para los gatos caseros estas afiladas garras ya no son de ninguna utilidad, las bolitas de pienso no se les van a escapar.

Cuidado de las uñas

Por ese estilo de vida, las uñas pueden ser una fuente de problemas. Acude al veterinario para que te enseñe a cortar las uñas de tu gato si es necesario. Siempre lo haremos con un cortaúñas especial para mascotas.

Higiene de ojos

La limpieza rutinaria de ojos y aledaños con productos adecuados (recomendados por el profesional), conseguirá controlar diversos problemas como la formación constante de legañas, la inflamación o el lagrimeo excesivo.

Higiene de oídos

La limpieza rutinaria de los oídos, con productos específicos recomendados por el profesional, evitarán más de un susto como unos oídos llenos de cera o heridas por un rascado excesivo.

Higiene de boca

Úlceras en la lengua por lesiones víricas, infecciones en las raíces de los dientes, acúmulo de sarro, inflamaciones en las encías... Son enfermedades que producen dolor al comer, con lo que el gato rechazará la comida, provocando un mal estado sanitario general.

La solución para la boca

El uso de alimento seco (pienso) será, junto con las revisiones periódicas en el veterinario, la mejor forma de mantener a raya las patologías bucales del felino.

muyinteresante.es / Carlos Rodríguez, julio 2018


¿Qué cuidados externos he de proporcionarle a mi gato?