Un estudio sugiere que las construcciones naturales de la superficie marciana pueden ser suficientes para evitar que la radiación sea dañina para los seres humanos

Conquistar Marte es uno de los grandes anhelos del ser humano. En los últimos años, varias expediciones no tripuladas han llegado a la superficie del planeta rojo con el objetivo de tratar de conocerlo en profundidad y saber si un día pudo haber vida allí. Sin embargo, los investigadores quieren ir más lejos y se plantean de qué manera podrían llegar físicamente allí, pues la radiación de la superficie marciana sería letal para una persona. Pero ahora podríamos estar más cerca que nunca.

Si hace unos días era la ESA la que sugería haber encontrado en la orina humana un componente básico para construir refugios en la Luna, ahora un equipo de científicos comandado por Antonio Paris, máximo responsable del Centro de Ciencia Planetaria, ha publicado un estudio en The Journal of The Washington Academy en el que explica que la respuesta para encontrar refugios para humanos en Marte podría estar en la propia naturaleza de su superficie.

Encontrar un material que sea poco pesado, muy resistente y, además, no permita que traspase la radiación se antoja bastante complicado. A lo largo de los años, se han hecho varias investigaciones al respecto pero, de momento no se ha encontrado solución. Sin embargo, el equipo de París parece haber encontrado en los tubos de lava de la superficie de Marte la respuesta: podrían ser suficientemente consistentes como para resguardar a los seres humanos de este gran problema.

En la Tierra contamos con un poderoso escudo magnético conocido como magnetosfera, que es la que nos protege de la fuerte radiación del espacio. Si no existiera, el constante flujo de rayos electromagnéticos nos dañaría de manera irreversible tanto a nivel celular como de ADN, lo que tendría graves consecuencias para nuestra salud. Esto es lo que ocurre en Marte, donde un lugar conocido como Hellas Planitia podría ser fundamental para el ser humano en los próximos años.

Hellas Planitia es una cuenca creada por antiguos impactos de meteorito donde, además, su especial ubicación la hace menos sensible a la radiación al estar más cerca del Ecuador que de los polos marcianos, que tienen unos niveles más elevados: mientras Hellas Planitia tiene una media de 342 microsieverts por día, el resto de Marte tiene unos 547. Pero, además, a su lado cuenta con Hadriacus Mons, una montaña formada por la lava de un volcán en erupción, mucho tiempo antes de que esta se enfriara y dejará de correr por su interior.

Fue ahí precisamente donde los expertos tuvieron una revelación: si es una zona ya de por sí con menos radiación, ¿podrían esos tubos de lava generados por la erupción del volcán proteger hipotéticamente a un ser humano? Para comprobarlo, decidieron desplazarse a California, Arizona y Nuevo México, donde existen tubos de lava provocados por volcanes. Allí, decidieron tomar mediciones en su exterior y en su interior, para ver si también se reducía la radiación -aunque en mucha menor cantidad- dentro de nuestro planeta.

Y, efectivamente, demostraron que así era. Por ello, extrapolaron los resultados a la superficie marciana para determinar que viviendo dentro de un tubo de lava se podría experimentar una radiación de 61,64 microsieverts por día. Un resultado que sigue siendo alto, pero que está mucho más cerca de la normalidad. "Los tubos de lava candidatos, además, pueden servir como lugares importantes para el estudio de la geología y la geomorfología marcianas, así como para descubrir cualquier evidencia para el desarrollo de la vida microbiana temprana en la historia natural de Marte", explican los expertos del estudio.

Además, los expertos sugieren que estos tubos de lava pueden servir no solo como refugio natural contra la radiación, sino que por su propia forma también pueden proteger de impactos de pequeños meteoritos, de fluctuaciones elevadas de temperatura o, incluso, de sustancias potencialmente peligrosas desplazadas por el polvo de la superficie marciana. Es simplemente un estudio, pero empezamos a aproximarnos a la posibilidad de poder sobrevivir varios días en la superficie de Marte.

elconfidencial.com / Rubén Rodríguez, 12 mayo 2020

Por qué unos tubos de lava pueden ser el lugar más seguro para vivir en Marte