El acto de dormir es uno de los mecanismos naturales más estudiados por los científicos, algo que se puede comprobar también en el número de artículos que nosotros mismos le hemos dedicado.

Sin embargo, el mecanismo que nos lleva a despertarnos ha recibido bastante menos atención, quizás por considerarse algo unido a lo anterior.

Gracias a un reciente estudio, publicado en Nature de mano de investigadores de la Universidad de Oxford, la ciencia ahora dispone de nuevos datos sobre el sistema homeostático que lleva al sueño y la vigilia con los que en un futuro se podría dar respuesta a muchas preguntas sin contestar hasta el momento y, sobre todo, buscar una solución a los muchos trastornos asociados al sueño que afectan a tantas personas a lo largo del mundo.

El sistema homeostático, un gran desconocido

El proceso de sueño-vigilia está regido por el sistema circadiano y el homeostático, siendo el primero mucho más conocido que el segundo.

Como hemos visto tantas veces, el sistema circadiano se encarga de captar distintos estímulos del entorno y, en base a ellos, indicar al cerebro si es de día o de noche.

Éste a su vez está asociado al homeostático, que es el que se encarga de indicar al organismo cuándo debe dormir o despertar según sus necesidades.

Se conoce mucho sobre el primero, cuyo estudio en mosca de la fruta llevó en el pasado a aclarar los mecanismos implicados, que responden a estímulos como los cambios de luz y están controlados por el núcleo supraquiasmático.

Sin embargo, el segundo ha sido un gran desconocido hasta ahora, pues un equipo de investigadores británicos acaba de hallar en el mismo modelo animal datos muy interesantes sobre el proceso interno que nos lleva a dormir y despertar.

¿ Por qué despertamos? Sandman tiene la culpa


Para la realización de este estudio ha sido necesario el uso de la optogenética, una técnica muy novedosa que consiste en activar y desactivar neuronas con ayuda de un haz de láser.

De ese modo, han podido trabajar sobre las neuronas que se relacionan con el sueño de las moscas y, con ello, descubrir la función de una proteína, bautizada como Sandman en honor al famoso personaje de las historietas de Neil Gaiman, que se encuentra en la membrana de dichas neuronas durante el sueño.

Realmente esta proteína es un canal iónico que se encarga de permitir el paso de iones que desencadenan corrientes eléctricas entre las células nerviosas, favoreciendo su comunicación.

Todo esto sólo puede ser interrumpido por la dopamina, un neurotransmisor cuya liberación provoca una respuesta en Sandman, que se esconde en el interior de las neuronas, cerrando el canal y provocando un cortocircuito que actúa despertando de inmediato a los insectos y posiblemente también a nosotros, los humanos.

El descubrimiento de esta proteína es un hallazgo muy interesante, pues puede tener un gran número de aplicaciones en el caso de repetirse los resultados positivos en nuevos ensayos.

La historia se ha hecho realidad, Sandman es el responsable de nuestros sueños y nuestro despertar, pero sin echarnos arena en los ojos ni nada por el estilo.

omicrono.com / Azucena Martin 4 agosto 2016

Sandman, la proteína que explica por qué despertamos