El Tiranosaurus Rex tenía un cráneo rígido, como el de los cocodrilos y hienas modernas, en lugar de uno flexible como aves y reptiles


Tiranosaurus Rex. Foto: Unversidad de Missouri

El Tiranosaurus Rex es el animal con la mordedura más potente de la historia. Se dice que este dinosaurio del periodo Cretácico (hace entre 68 y 66 millones de años) cerraba la mandíbula con tanta fuerza que era capaz de romper los huesos de sus presas y, en la actualidad, se supone que podría destrozar un coche con sus mandíbulas.

Históricamente, los paleontólogos siempre se han preguntado cómo tal cantidad de presión no ponía en riesgo los huesos de su cráneo. Hasta ahora. En un estudio publicado en la revista 'The Anatomical Record' y citado por Science Alert, investigadores de la Universidad de Missouri (Estados Unidos) han encontrado la respuesta.

Según el estudio, el Tiranosaurus Rex tenía un cráneo rígido, como el de los cocodrilos y hienas modernas, en lugar de uno flexible como aves y reptiles. Y es precisamente esa rigidez la que le permitía morder a su presa con una fuerza de más de 7 toneladas.

Siete toneladas de potencia

Para hacerse una idea, el animal viviente que más potencia desarrolla a la hora de morder es el cocodrilo de agua salada, que cierra sus mandíbulas con una potencia alrededor de 1,7 toneladas, un 25% menor que la del Tiranosaurus Rex.

Existe una compensación entre movimiento y estabilidad cuando muerde con mucha fuerza

Anteriormente, los científicos habían sugerido que el cráneo del rey de los dinosaurios, de aproximadamente 1,8 metros de largo y 1,2 m de alto, tenía articulaciones flexibles, una característica llamada kinesis craneal, que tienen animales como las serpientes y las aves y que les permiten morder alimentos con formas extrañas ya que su cráneo y sus mandíbulas se mueven de forma independiente.

No obstante, el equipo de investigadores, liderado por Ian Cost, se fijó en depredadores modernos, como los cocodrilos y las hienas, que son los que tienen la mayor fuerza de mordedura de la actualidad. Ambos cuentan con cráneos rígidos, con poca o ninguna kinesis craneal.


Detalle de la mandíbula de un T-Rex. Foto: Universidad de Missouri

"Los investigadores anteriores analizaron la cuestión desde una perspectiva sólo del hueso, sin tener en cuenta otras conexiones (ligamentos y cartílagos)", han indicado los investigadores, que posteriormente modelaron cómo funcionaban los cráneos y mandíbulas de los loros y geckos, dos animales con cráneos móviles y parientes lejanos del T-Rex, y luego aplicaron esos movimientos al cráneo del dinosaurio.

"Lo que encontramos fue que el cráneo de T-Rex en realidad no reacciona bien al ser movido y prefiere no moverse", señaló Cost. Según Casey Holliday, coautora del estudio, existe una compensación entre movimiento y estabilidad cuando una criatura muerde con mucha fuerza. La menor estabilidad de la mordedura y el rango de movimiento limitan la cantidad de fuerza de mordedura que un animal puede reunir.

elconfidencial.com / 30/09/2019

¿Por qué no se rompía el craneo el T-Rex al morder? La ciencia tiene la respuesta