¿Eres de los que siempre tapan el cepillo de dientes? Pues estás en un error.


Los cepillos de dientes son auténticos criaderos de microoorganismos, por eso es tan importante, limpiarlos bien y cambiarlos a menudo.

Entre sus cerdas se acumulan parásitos tan pequeños que nunca seríamos capaces de detectarlos a simple vista: estafilococos, bacterias culiformes, levadura, bacterias intestinales e incluso gérmenes fecales que se encuentran en los cuartos de baño.

Así lo detallaba la doctora María Geisenger en una nota de prensa divulgada en su día por la Escuela de Odontología de la Universidad de Alabama en Birmingham.

Geisenger no solo insiste en la necesidad de renovar el cepillo con frecuencia, sino también en la manera adecuada de guardarlos: nunca se deben tapar. Al menos hasta que no esté convenientemente seco. y es que la tapa, que creemos tan higiénica, solo contribuye a la proliferación de microorganismos en caso de humedad. Así que el cepillo se debe guardar en vertical y al aire hasta que esté seco.

Otro consejo importante es separar los cepillos que tengamos en el baño, ponerlos en vasos distintos o bien en un contenedor de cepillos de forma que las cerdas no se toquen entre sí. De ese modo evitamos que las contaminaciones se transmitan de uno a otro.

Lo guardes como lo guardes, recuerda que siempre es conveniente limpiarlo con un poco de agua potable antes de utilizarlos (y, por supuesto, después).


Qué.es 23 de junio de 2015

Por qué no debes tapar el cepillo de dientes