Hay muchas razones que pueden explicar que la verdura y el pescado suelen ser alimentos no muy apreciados por los más pequeños. Si nos fijamos bien, veremos que los alimentos que suelen gustar más son aquellos alimentos dulces o que tienen hidratos de carbono (pasta, arroz, pan, cereales etc.). Esto se debe a que el dulce es el sabor preferido por los más pequeños.

Por otro lado, puede jugar un papel muy importante el hecho que los adultos no estemos tomando cantidades adecuadas de pescado y verdura y en cambio queramos que nuestros hijos lo tomen. Al final, los niños quieren hacer lo que hacen los mayores, imitan y, por tanto, lo primero que debemos hacer si queremos que nuestros hijos tomen pescado y verdura es tomarlo nosotros mismos.

Por último, otra razón es que habitualmente preparamos estos alimentos de manera poco atractiva. Es decir, solemos preparar la verdura hervida o al vapor y el pescado a la plancha. Una manera de ayudar a introducir estos alimentos sería integrarlos en otros platos más atractivos (por ejemplo, una lasaña de verduras o una tortilla de verduras) e implicar a los niños en la cocina para fomentar así su consumo.

Abc.es 30/04/2014