Existe una teoría, la paradoja ecuatorial, dice que lo países más cercanos al ecuador tienen niveles de renta per cápita más bajos que los países más templados, por lo que los países ricos se encontraran por lo general en zonas templadas y los países más pobres en zonas tropicales y semitropicales.

A primera vista puede parecer una contradicción ya que los lugares cercanos al ecuador, son zonas fértiles debido a la cantidad de horas de luz que reciben a diario, por lo que todo debería ser más fácil. Más sol, más cultivos y por ende, más materias primas, pero no es así. Salvo excepciones los países más cercanos a latitudes tropicales, son países que sufren de hambre.

Aristóteles decía que los lugares montañosos promovían gobiernos democráticos, mientras que los más fértiles y cálidos tenía gobiernos aristocráticos.

El clima y la geografía son factores importantes que influyen en las personas y su cultura. El clima determinado por la geografía afecta en el desarrollo industrial de una sociedad, y así lo recoge el Los investigadores de la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER por sus siglas en inglés).

Las estaciones del año.

La existencia de estaciones diferenciadas durante el año, es beneficioso para las sociedades, sobre todo, los inviernos fríos que incentivan el ahorro y un buen uso de los recursos. Son características comunes entre los ciudadanos de lugares de inviernos marcados, por lo que favorece el desarrollo económico.

Las sociedades tropicales por el contrario no precisan tanto ahorro ya que para dormir no necesitan un gran refugio, debido a la ausencia inviernos fuertes. Tampoco necesitan hacer acopio de recursos para el invierno, ya que es un clima más perecedero, no se podrán guardar alimentos.

Las personas que viven en países más inhóspitos son más propicias a planificar el futuro. Ya que ahorrarán y se prepararán para el invierno, la época más dura. En general los climas fríos fomentan valores como el ahorro y el trabajo.

La temperatura corporal.

Hay que tener en cuenta que las personas no responden de la misma forma a los mismos incentivos, esta respuesta varía en función de la cultura, el lugar y el clima.

Mantener la temperatura corporal adecuada en los zonas cálidas, que es de 36.5 grados, requiere más tranquilidad, de ahí que en los lugares calurosos se tomen todo con más calma. Que el ritmo de vida sea más relajado.

En los países fríos hay que comer más calorías para mantener la temperatura corporal necesaria, también gastan más en protegerse del frío, desde ropa, infraestructuras, calefacción, etc. Esta situación les lleva a gastar más, por lo que requiere un nivel de ahorro mayor. Necesitan un mayor esfuerzo para cumplir sus necesidades, lo que se verá reflejado en una mayor demanda de desarrollo.

Las diferencias bioquímicas de las personas según su latitud, se ve reflejada en los diferentes comportamientos económicos, es decir, las necesidades de las personas varían en función de la latitud en la que se encuentren y esto se refleja en sus comportamientos y necesidades económicas.

forbes.es / Citlali Rubio 25/10/14