Los murciélagos son animales muy misteriosos, sobre todo por su estilo de vida por el que duermen durante el día y llevan una vida nocturna de cacería. Quizás esta sea la razón por la que la ficción los ha visto como seres oscuros, retraídos y extraños. Aunque sabemos cómo es su rutina, hay una pregunta que todavía nos resta responder y es el por qué los murciélagos viven en cuevas.

Para contestarla es necesario tener en cuenta el tipo de vida que llevan estos animales, y la costumbre más conocida de dormir boca abajo, colgados de algún punto de una cueva, o en todo caso un puente o un árbol.

Posición para el vuelo


La posición en la que duermen los murciélagos tiene que ver con su vuelo, debido a que a diferencia de los pájaros, no pueden despegar desde el suelo. Es por esto que dormir boca abajo les permite despegar fácilmente y con comodidad. Sus alas tan débiles no les permiten volar desde un punto fijo, sino que deben usar el impulso inicial para despegar. Suben hasta estos puntos con la ayuda de sus garras delanteras.

Además, la cueva es un lugar ideal para esconderse de los predadores, que raramente se aventuran en estos lugares. Durante el día, están tranquilos en las cuevas, donde otros animales no desean estar, y no pueden hacer su hogar.

Para colgar de esa manera, los murciélagos poseen tendones conectados a la parte superior de su cuerpo, de manera que simplemente se relaja y se aferra a un techo dejando que los tendones hagan el trabajo de mantenerse en el lugar.

Colonias de murciélagos

Los murciélagos viven en colonias, donde los miembros se cuidan mutuamente y se ayudan en caso de necesidad. Al ser mamíferos, su sangre es caliente, pero tienen una manera de mantener el calor aún cuando no están activos, limitando su metabolismo. De esta manera ahorran energía y no pasan frío, incluso entrando en hibernación.

La cueva da en este caso de inactividad un lugar especial para no sufrir ningún ataque. En estos momentos donde las energías son bajas, precisan tranquilidad y estar alejados de los predadores. Dentro de las cuevas los murciélagos pierden su sentido de orientación, debido a que no escuchan sus propios sonidos. Estos sonidos son en general inaudibles para los humanos, y los ayudan a encontrar la comida y orientarse.

Como vemos, las cuevas son el lugar perfecto para estar protegido, pero además vivir en grandes grupos de murciélagos. Las paredes son ideales para mantenerse aferrado y dormir durante todo el día sin interrupciones.

Ojocientífico.com 26/05/14