Estamos acostumbrados a escuchar el término ‘vomitorio’ cuando alguien quiere referirse a los pasillos de acceso a los anfiteatros o gradas de los recintos en los que se va a disfrutar de un espectáculo o deporte. Al escuchar la palabra enseguida acude a nuestra mente el acto de vomitar, que consiste en expulsar por la boca lo contenido en el estómago. Y es que ambas provienen de la misma raíz: el latín ‘vomitāre’.

El significado de vomitāre era arrojar, lanzar o conducir hacia afuera algo, motivo por el que se aplicaba a esa expulsión que se hacía por la boca (vomitar), pero también a los pasillos, entradas y salidas (vomitorium) por las que transitaba la muchedumbre cuando accedía a las gradas o a sus asientos en los espectáculos de la Antigua Roma.


Dicho término ha prevalecido hasta nuestros días dándole el mismo sentido y nombre a los accesos de los estadios, teatros y allí donde acuden numerosas personas en masa para presenciar algún tipo de evento.


20minutos.es 28/03/14