Elmundo.es 21/04/13

Las gafas son un invento de 1286. Pero se llevan tallando lentes desde prácticamente el siglo V a.C. Los antiguos sabían que nos permitían ver objetos aumentados o mejor enfocados, pero no exáctamente por qué.

El profesor Antonio Ruiz de Elvira recorre la exposición que el museo Cosmocaixa de la de la Obra Social La Caixa en Alcobendas en la que se explica cómo la forma de estos cristales hace desviar la luz hacia donde nos interesa.

Ruiz del Elvira nos cuenta que él mismo llega gafas desde los 14 años. Sin ellas vería solo veo manchas de luz. Ésta es un conjunto de diversas ondas electromagnéticas, que avanzan alrededor de líneas rectas, de 'rayos'.

En el cristalino del ojo, esos rayos que vienen de un objeto cambian su dirección, para llegar coordinadamente a la retina, donde generan corrientes eléctricas que el cerebro interpreta como imágenes de los objetos.

En muchas personas, el cristalino no consigue que las corrientes eléctricas se generen en un número pequeño de células retinales, y la imagen es gruesa, borrosa.

Los vidrios de las gafas cambian la velocidad de la luz y, con ello, las direcciones de los rayos que llegan al cristalino, de manera que las imágenes de los nuevos rayos que salen de éste ahora si son nítidas.