Elmundo.es 05/05/13

Los atascos queman combustible a gran velocidad. Suponen un gasto extra en cualquier trayecto realizado en un vehículo a motor y son un factor clave en la contaminación.

El profesor Antonio Ruiz de Elvira explica desde Cosmocaixa, el museo de la ciencia de la Obra Social La Caixa en Alcobendas, que todo tiene que ver con el trabajo que el motor tiene que desarrollar cada vez que arranca desde parado.

La energía que se extrae de los combustibles se libera en los motores para producir trabajo físico. El trabajo físico es el producto de una fuerza por el espacio que recorre en su misma dirección.

La fuerza es tanto mayor cuanto mayor es la masa del objeto que tiene que acelerar (el coche) y la aceleración que le tiene que producir (arrancar desde parado, en un atasco): Fuerza es masa por aceleración, al menos para velocidades 'humanas'.

Un atasco es un arranque permanente, es un producir constantemente aceleraciones en objetos de masas del orden de 1000 kg. Cada arrancada precisa de una fuerza tanto mayor cuanto mayor sea la masa del vehículo, y mayor la aceleración que se debe suministrar para mantenerse en la fila de coches. Esa energía necesaria proviene del carburante.