..... Lo hacemos los humanos y lo hacen lo animales. Bostezar es un acto reflejo y cotidiano que, como sabemos, consiste en abrir muy grande la boca y realizar una profunda inhalación, seguida de una exhalación, que generalmente acompañamos con toda clase de estiramientos de diferentes partes del cuerpo.

También se contrae tensor del tímpano, generando un ruido rumoroso dentro de la cabeza.

Está asociado al cansancio, al aburrimiento o al sueño.

¿Por qué hacemos esto? ¿Para qué sirve? ¿Cuáles son las causas?

La verdad es que no hay un consenso claro sobre nada de eso.

Estas son algunas de las teorías más extendidas:

Las causas del bostezo

Un estudio consideró que el bostezo ocurre cuando en la sangre se acumula demasiado dióxido de carbono, por lo que se genera la necesidad de un influjo de oxígeno (y de una expulsión de dióxido de carbono).

Sin embargo, este estudio no pudo probar que si se aumenta el oxígeno o se reduce el dióxido de carbono en el aire, esto tenga un efecto sobre el bostezo.

Por otra parte, no explicaría otro de los aspectos más famosos del bostezo: su carácter contagioso.

Otras explicaciones más consistentes con este aspecto sostienen que bostezar se produce por estar nervioso o ante la necesidad de que el cuerpo reciba un «alerta». En estado de somnolencia, aburrimiento o baja concentración, el bostezo nos «despierta», nos lleva de vuelta a la realidad.

En términos evolutivos, que sea contagioso puede haberse desarrollado como un mecanismo para mantener a un grupo o a una manada alerta ante posibles amenazas, mejor preparados para la acción.

Se ha notado, por ejemplo, que los paracaidistas suelen bostezar antes de saltar del avión, lo que respalda esta teoría de que el bostezo estaría dado por el nerviosismo, el estrés o la necesidad de entrar en un «estado de alerta».

También se ha argumentado que el bostezo es un mecanismo del cuerpo humano para controlar la temperatura corporal, o «enfríar» el cerebro.

Finalmente, una hipótesis es que el bostezo sea provocado por los mismo químicos (neurotransmisores) del cerebro que afectan las emociones, los estados de ánimo o el apetito, incluyendo la serotonina, la dopamina, el ácido glutámico y el óxido nítrico. Se ha observado que la frecuencia de bostezos en una persona está directamente relacionada a la presencia de estos compuestos activados en el cerebro.

vix.com / Ernesto William, 26 abril 2018

¿Por qué bostezamos?